Impacto de la educación emocional en el profesorado como estrategia educativa
Impact of emotional education on teachers as an educational strategy
Karen Alicia Ruiz Medina1
1Universidad Autónoma de Nuevo León, karen.ruizmd@uanl.edu.mx, https://orcid.org/0009-0009-2403-6538, México
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Información del Artículo |
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Trazabilidad: Recibido 18-03-2025 Revisado 19-03-2025 Aceptado 06-04-2025
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La educación ha sido influenciada por una serie de transformaciones dentro de sus políticas educativas las cuales pretenden dar respuesta a las necesidades sociales impactadas por factores culturales, económicos, científicos, tecnológicos y políticos, de forma que demanda la estructura de enfoques pedagógicos de carácter estratégico que promueva estrategias educativas significativas, integrales y holísticas en donde participen los actores educativos, desde directivos, personal docente, comunidad estudiantil y sociedad en general. Por tal motivo, a continuación, se presenta un análisis teórico acerca de la educación emocional y su impacto dentro de los ambientes de aprendizaje por medio de la puesta en práctica del profesorado, visualizada como una estrategia educativa. Dicho análisis es el resultado de una investigación documental tiene como objetivo principal concientizar a la gestión educativa de instituciones educativas sobre el impacto que tiene la formación en temáticas de educación emocional en el agente de enseñanza. |
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Palabras Clave: Formación docente Educación emocional Ecología emocional Ambiente de aprendizaje Aprendizaje significativo
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Keywords: Teacher training Emotional education, Emotional ecology Learning environment Meaningful learning
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ABSTRACT Education has been influenced by a series of transformations in its educational policies, which seek to respond to social needs impacted by cultural, economic, scientific, technological, and political factors. This requires the structure of strategic pedagogical approaches that promote meaningful, comprehensive, and holistic educational strategies involving all educational stakeholders, including principals, teaching staff, the student community, and society at large. For this reason, a theoretical analysis of emotional education and its impact on learning environments is presented below, through the implementation of teachers, viewed as an educational strategy. This analysis is the result of documentary research whose main objective is to raise awareness among educational management of educational institutions about the impact that training in emotional education has on teaching staff.
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INTRODUCCIÓN
El profesorado del siglo XXI requiere una nueva perspectiva formativa que mejore su calidad en la implementación de metodologías pedagógicas y didácticas holísticas, integrales y significativas de forma que permitan responder a las necesidades expuestas dentro del currículo formativo, del estudiantado, de la gestión escolar y de su propio estilo y forma de enseñanza. Lo anterior, es debido a que en la actualidad mantiene un rol sustancial que sirve como puente formativo entre el fomento del aprendizaje significativo y la potencialización de habilidades socioemocionales como una forma de respuesta a las demandas sociales y culturales.
Al hablar del profesorado es contemplar la figura de un actor educativo responsable de transmitir, guiar, retroalimentar, orientar, evaluar, motivar y acompañar el aprendizaje a través de la implementación de metodologías didácticas que permitan vincular diversos elementos pedagógicos de forma efectiva, tales como: la alineación de contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales, la delimitación de estrategias de enseñanza y aprendizaje, el establecimiento de metodologías de evaluación y de retroalimentación positiva, el diseño de materiales y recursos didácticos acorde con la determinación de propósitos de aprendizaje concretos para dar cumplimiento a los diversos programas académicos, aún sin considerar los procesos administrativos y organizativos propios de las diversas gestiones escolares que emergen de la labor del profesorado.
De acuerdo con Extremera & Fernández (2004) manifiestan que el profesorado del siglo XXI carece de un manejo efectivo de control emocional que es influenciado por diversos factores que determinan su desempeño de los cuales los identifican como factores organizacionales y sociales de la escuela; los factores que son vinculados con la relación educativa, en especial con el estudiantado; y los factores personales e individuales que son inherentes a la práctica educativa.
Por otra parte, Buitrón y Naverrete (2008) han efectuado una reflexión hacia la importancia del rol del profesorado como un agente de desarrollo de la inteligencia emocional en el estudiantado debido a que en las últimas décadas, la educación tiene que ser asimilada como una herramienta y mecanismo de apoyo para contribuir a la formación de competencias cognitivas y emocionales que permitan la conducción de vidas emocionalmente saludables.
Salazar (2019) argumenta que la formación en educación emocional del profesorado es una pieza fundamental para obtener la mejor escolar y educativo, puesto que le dota una serie de herramientas que son estratégicas para contribuir a la prevención de la violencia escolar y de la promoción de una construcción de una cultura escolar armónica y positiva.
La formación del profesorado es una decisión estratégica de las instituciones educativas que debe ser considerada como un proceso continuo y sistemático que atienda a las necesidades elementales que muestran los docentes para la mejora de la práctica educativa, puesto que permita identificar sus necesidades disciplinares, pedagógicas, afectivas y cognitivas.
Kuri menciona que “la formación docente no es solo un proceso de adquisición de conocimientos teóricos-prácticos, sino que implica el análisis de las experiencias vividas a lo lardo de la práctica educativa para construir saberes que enriquezcan el desempeño profesional” (2006, p. 221). Por consiguiente, al hablar de un proceso de formación del agente de enseñanza es reflexionar acerca de las acciones y estrategias que se implementan para propiciar una transformación intelectual y humana del estudiante a través de la interacción constante que se genera dentro del proceso.
Un profesional de la enseñanza requiere asumir un rol crítico, capaz de cuestionar la realidad y de visualizar la práctica educativa como un proceso complejo que se transmite por medio de la actitud a sus alumnos, de forma que contribuye a la transformación de ideologías, tradiciones, actitudes, comportamientos y percepciones del estudiantado (Kuri, 2006). De tal forma que se establece que un docente requiere de contar con habilidades que le permitan interactuar de forma empática con el estudiantado por medio de la práctica educativa.
Toda habilidad docente está compuesta por medio de una serie de características que son indispensables para lograr los aprendizajes significativos entre los que destacan la cooperación y la actitud democrática, la consideración por los estudiantes, la paciencia, la imparcialidad, la buena disposición, el interés por las necesidades de los educandos y por supuesto, la eficiencia de la enseñanza (Cortéz, 2012).
En este sentido, la formación del profesorado no solamente depende del saber pedagógico ni disciplinar de la materia que imparte y transmite al profesorado, sino que también requiere de un proceso formativo que le proporcione una herramienta de apoyo para el desarrollo de ambientes de aprendizaje efectivos, empáticos y asertivos por medio de una interacción adecuada. Por consiguiente, se propone como la formación del profesorado en educación emocional como una estrategia de mejora para contribuir a la calidad educativa.
La educación emocional del profesorado como estrategia de mejora de la práctica educativa
La educación emocional es un proceso educativo que tiene como objetivo el desarrollo de competencias emocionales a través de estrategias, técnicas y actividades que son entrenamientos emocionales (Alzina & Andrés, 2019). Salazar (2019) menciona que la educación emocional es considerada como un pilar fundamental que debe ser considerado en el desarrollo del personal docente.
Buitrón & Navarrete (2008) definen a la educación emocional como un desarrollo planificado y sistemático de competencias de autoconocimiento, autocontrol, empatía e interrelación que cobra un papel relevante dentro de la programación curricular u la práctica docente.
Así mismo, Bisquerra (2005) define a la educación emocional como un proceso educativo, continuo permanente que potencializa las competencias emocionales para contribuir al bienestar social y personal, mismo que debe estar presentes durante todo el ciclo formativo dentro de entornos escolares. Las competencias emocionales son entendidas como un conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que son relacionadas con la conciencia emocional, la regulación emocional, la autonomía emocional, la competencia social y las habilidades de vida y bienestar (Alzina & Andrés, 2019).
Alzina & Andrés (2019) mencionan que al hablar de la formación del profesorado al desarrollar competencias emocionales para la práctica educativa efectiva requiere de la asimilación de una serie de pasos para su efectividad; la primera que debe de ser comprendida como un proceso continuo que parta de un proceso de sensibilización acerca de su importancia y su necesidad, de forma que el profesorado pueda esta mentalizado acerca de la importancia de contar con una formación emocional para lograr educar dentro de una dimensión cognitiva; la segunda, debe estar orientada hacia la guia de la formción hacia la practica con sentido y fundamento; y la tercera, el trabajo en el diseño, la aplicación y la evaluación de programas e educación emocional, destacando la importancia de trabajar en equipo entre la comunidad del profesorado con la gestión directiva del centro educativo.
¿A qué se refiere la ecología emocional en la educación?
La ecología emocional es concebida como “el arte de gestionar nuestras emociones de tal forma que la energía que éstas generan sea dirigida a nuestro crecimiento personal, a la mejora de nuestras relaciones interpersonales y a la construcción de un mundo más armónico y solidario” (Soler & Merce, 2013, p. 28). Es un nuevo enfoque que pretende potencializar el bienestar personal a través del manejo de emociones, tanto positivas (aquellas que satisfacen los sentimientos humanos), como negativas (aquellas que no satisfacen o no son placenteras para el bienestar personal), para que estas sean gestionadas efectivamente de forma creativa, amorosa y natural.
La ecología emocional una visión que contemplan diversos elementos que conforman el desarrollo personal. Dentro de la educación, la ecología emocional pretende ser una metodología de respuesta que promueva el cambio a través de estrategias que proporcionen entornos escolares flexibles, empáticos, responsables y armoniosos a través de la formación integra y en valores en donde se contribuya a la gestión ecológica de las emociones.
Los nuevos paradigmas en la educación se constituyen a través de una conciencia ecosistémica, es decir, que todo lo que estamos construido por dentro, se plasma afuera; la psico afectividad, entendida como la comprensión de que el mundo afectivo está en constante equilibrio dinámico; la transformación, como una nueva roma de entender las relaciones intrapersonales e interpersonales; los espacios protegidos, donde se establezcan entornos que propicien el desarrollo del propio talento personal; los valores como fundamento de la convivencia y bienestar personal y social (Conangla & Soler, 2022).
Una escuela emocionalmente ecológica debe ser fuente de aprendizaje y conocimiento que tenga como finalidad potencial el desarrollo humano integral, de forma que se trabaje a nivel individual y de grupo para impulsar el bienestar, el compromiso con uno mismo y con el mundo (Conangla & Soler, 2022). Por tal motivo, se pretende que a través del fomento del equilibrio emocional se permita proporcionar de recursos a los docentes para que puedan efectuar conocimientos científicos, tecnológicos, de gestión emocional y de crecimiento personal, puesto que son considerados como un vínculo entre el fomento de relaciones personales que impacta en la generación de ambientes escolares propicios para estimular la autonomía, el autoconocimiento, autorregulación, el espíritu crítico, la automotivación y el autoaprendizaje del estudiantado.
¿El equilibrio emocional del profesorado fomenta un ambiente de aprendizaje para el logro del significativo del aprendizaje?
Si un profesor manifiesta un equilibro dentro de su autorregulación, autodeterminación y autoconocimiento de si mismo, se considera preparado para atender las necesidades educativas requeridas por el estudiantado dentro de la práctica educativa. Un ambiente de aprendizaje es definido como el entorno que rodea al estudiante durante el proceso educativo, lo constituyen desde los materiales y recursos didácticos, la infraestructura del entorno escolar, los factores físicos, afectivos, sociales, culturales, familiares y ambientales que se combinan e impactan en el desarrollo del aprendizaje (Vite, 2014).
Vite (2014) menciona que dentro de un ambiente de aprendizaje, se promueven los climas de aprendizaje que se orientan hacia la interacción y la comunicación que se efectúa dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje, de forma que se relaciona con la colaboración y cooperación entre el docente y el estudiante, el cual argumenta requiere formarse a través de espacios armónicos, de confianza, de seguridad, de respeto y de tolerancia, en el cual fomente un espacio de participación abierta y flexible para promover la expresión y obtención de un aprendizaje significativo.
De tal forma que, dentro del rol del profesor en la generación de ambientes de aprendizaje propicios para el aprendizaje significativo, requiere del desarrollo de estrategias didácticas apropiadas para favorecer la colaboración, la cooperación, el trabajo en equipo, el asertividad, la empatía y la motivación, tanto intrínseca como extrínseca, por lograr alcanzar los objetivos propuestos del aprendizaje. Cabe resaltar, el profesorado requiere ser un modelo para los estudiantes, el cual debe ser consecuente con sus propias expectativas y su comportamiento para propiciar una conexión coherente y congruente con los objetivos que se proponen.
Para que un alumno adquiera un aprendizaje exitoso y significativo, se debe tomar en cuenta el clima del aula, es decir, contemplar los factores afectivos y los espacios e infraestructura, para comprender el sentir de los estudiantes entorno al proceso de enseñanza aprendizaje. (Vite, 2014)
MATERIALES Y MÉTODOS
Al efectuar la investigación documental acerca de la forma en que la construcción emocional del profesorado impacta al proceso de enseñanza aprendizaje, se manifiesta la importancia por la cual las gestiones educativas requieran considerar la apertura de espacios formativos que fomenten al autoconocimiento y autodominio del profesorado para facilitar el diseño de metodologías didácticas que atiendan y favorezcan la gran diversidad de estilos de aprendizaje, intereses, motivaciones y necesidades educativas que presenta la comunidad estudiantil del siglo XXI, ya que los escenarios sociales, culturales, económicos, políticos y tecnológicos demandan una cambio de perspectiva que atienden a buscar métodos innovadores, creativos, inclusivos e integrales que buscan potencializar las habilidades profesionales y académicas, sin olvidar que también se requiere potencializar las habilidades humanas a través del equilibrio y bienestar emocional.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Por lo anterior, al efectuar la búsqueda y análisis de diversa literatura se llega a una conclusión respecto a la importancia de dotar al profesorado de la concienciación y sensibilización de la formación y acompañamiento en su propio equilibrio emocional como punto de partida para motivar y fomentar el aprendizaje significativo, y por ende, impactar en la mejora de la calidad educativa, ya que manifiesta ciertos beneficios como:
· Fomenta el autoconocimiento, la autorregulación y la autogestión emocional del profesorado para lograr el bienestar personal y social
· Al establecer un equilibrio emocional del profesorado se promueve una interacción empática con la comunidad educativa
· Permite una toma de decisiones pertinente y eficiente de acuerdo con cada contexto escolar y problemática presentada dentro de la práctica educativa
· Fomenta ambientes de aprendizaje significativo, inclusivos y participativos que facilite el desarrollo integral del estudiantado
· Promueve una convivencia armoniosa entre todos los agentes educativos del entorno escolar, la familia y la sociedad en general
· Permite establecer estrategias didácticas que faciliten la resolución de conflictos
· Mejora la integralidad del proceso de enseñanza aprendizaje
· Permite visualizar con claridad y pertenencia las necesidades del contexto educativo para diseñar estrategias de atención prioritaria igualitarias e inclusivas
· Fomenta el desarrollo de la adquisición de las dimensiones cognitivas productivas.
CONCLUSIÓN
Por lo tanto, el diseñar procesos de formación y capacitación docente en temas referentes al bienestar personal y social mediante el equilibrio de la educación y competencias emocionales deben ser consideradas como aspectos prioritarios para la mejora educativa, por lo que las instituciones educativas necesitan añadirlos dentro de sus objetivos institucionales para facilitar la gestión de recursos necesarios que les permitan incorporarlos dentro de sus planes estratégicos de mejora continua.
El fomentar el aprendizaje significativo es un compromiso permanente que requiere un acompañamiento constante por parte de las instituciones educativas, el cual, necesita ser orientado hacia la implementación de una gestión educativa estratégica que trabaje por la obtención y consideración de todos los recursos necesarios para promover el desarrollo integral de la comunidad estudiantil.
REFERENCIAS
Alzina, R. B., & Andrés, J. M. (2019). Competencias emocionales para un cambio de paradigma en educación. España: Horsori.
Bisquerra, R. A. (2005). La educación emocional en la formación del profesorado. Redalyc, 95-114.
Buitrón Buitrón , S., & Navarrete Talavera, P. (2008). El docente en el desarrollo de la inteligencia emocional: reflexiones y estrategias. Obtenido de Revista Digital De Investigación En Docencia Universitaria: https://revistas.upc.edu.pe/index.php/docencia/article/view/8
Conangla, & Soler, J. (2022). Dossier Comunidades Educativas CAPA. Obtenido de Comunidades Educativas CAPA: https://ecologiaemocional.org/contents/archivos/DOSSIER-EDUCACION-IIEE-FEB-24.pdf
Cortéz, E. M. (2012). Didáctica Integrativa y el proceso de aprendizaje. México: Trillas.
Extremera, N., & Fernández Berrocal, P. (2004). La importancia de desarrolar la inteligencia emocional en el profesorado. Revista Ibreoamericana en Educación.
Kuri, E. C. (2006). La percepción que tienen los profesores de educación media superior y superior sobre su formación y su práctica docente. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (México), 219-259.
Salazar, B. P. (2017). Educación emocionalen en la formación docente: clave para la mejora escolar. Ciencia y Sociedad, 104-110.
Salazar, B. P. (2019). Educación emocional en la foramción docente: clave para la mejora escolar. Intec, 104-110.
Soler, J., & Merce Conangla, M. (2013). Ecología Emocional. España: Editorial Amat.
Vite, H. R. (2014). Ambientes de aprendizaje. Revista y boletines cintificos. Ciencia Huasteca. Universidad del Estado de Hidalgo.