Organización de los rincones de aprendizaje y desarrollo de la autonomía de niños de 4 a 5 años

 

Organization of Learning Centers and Development of Autonomy in Children Aged 4 to 5 Years

 

Enma Alexandra Pluas Rizo1, Anyela Mariuxi Pluas Troya2, Mirella Maritza Herrera Santana3, Virginia Marisela Navarrete Cruz4, Jenny Raquel Pin Molina5 y Joseline Pamela Rodríguez Balladares6

1Universidad Casa Grande, enma.pluas@docentes.educacion.edu.ec, https://orcid.org/0009-0006-2030-3481, Ecuador

2Universidad Casa Grande, anyela.pluas@docentes.educacion.edu.ec, https://orcid.org/0009-0000-0002-2646, Ecuador

3Universidad Casa Grande, mirella.herrera@docentes.educacion.edu.ec, https://orcid.org/0009-0001-4276-7694, Ecuador

4ECOTEC, virginia.navarrete@docentes.educacion.edu.ec, https://orcid.org/0009-0005-9640-3051, Ecuador

5Universidad Estatal de Milagro, jennyr.pin@docentes.educacion.edu.ec, https://orcid.org/0009-0004-9111-4931, Ecuador

6Universidad Nacional de Chimborazo, joselyn9243@hotmail.com, https://orcid.org/0009-0003-0509-7446, Ecuador

 

Información del Artículo

 

RESUMEN

 

Trazabilidad:

Recibido 16-02-2026

Revisado 18-02-2026

Aceptado 01-04-2026

 

 

 

El estudio tuvo como objetivo analizar la influencia de la organización de los rincones de aprendizaje en el desarrollo de la autonomía en niños de 4 a 5 años de Inicial 2 en una Escuela de Educación Básica ubicada en la ciudad de Guayaquil, Ecuador. La investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, con alcance descriptivo, diseño no experimental y corte transversal. La población estuvo conformada por 71 estudiantes, de los cuales se obtuvo una muestra probabilística aleatoria de 60 estudiantes con un nivel de confianza del 95%. La técnica utilizada fue la observación. Los resultados evidenciaron una tendencia moderadamente favorable en la interacción de los estudiantes con los materiales pedagógicos, así como en la toma de decisiones y participación independiente en actividades educativas. Se observó que la organización adecuada del ambiente educativo contribuyó al fortalecimiento de habilidades relacionadas con la independencia, responsabilidad y cumplimiento de normas dentro del aula. Se concluyó que los rincones de aprendizaje constituyen una estrategia pedagógica que favorece el desarrollo de la autonomía infantil mediante la interacción activa con el entorno educativo, promoviendo experiencias significativas que contribuyen al desarrollo integral del estudiante en la educación inicial.

Palabras Clave:

Rincones de aprendizaje

Autonomía infantil

Educación inicial

Ambiente de aprendizaje

 

 

Keywords:

Learning corners

Child autonomy

Early childhood education

Learning environment

 

ABSTRACT

The objective of this study was to analyze the influence of the organization of learning corners on the development of autonomy in children aged 4 to 5 years from Inicial 2 in a Basic Education School located in the city of Guayaquil, Ecuador. The research followed a quantitative approach with a descriptive scope, non-experimental design, and cross-sectional cut. The population consisted of 71 students, from which a probabilistic random sample of 60 students was obtained with a 95% confidence level. The observation technique was used. The results showed a moderately favorable trend in students’ interaction with pedagogical materials, as well as in decision-making and independent participation in educational activities. It was observed that the adequate organization of the learning environment contributed to strengthening skills related to independence, responsibility, and compliance with classroom rules. It was concluded that learning corners constitute a pedagogical strategy that promotes the development of children's autonomy through active interaction with the educational environment, encouraging meaningful learning experiences that contribute to students' integral development in early childhood education.

 

 

INTRODUCCIÓN

 

La organización de los rincones de aprendizaje constituye un elemento esencial en la educación inicial debido a su influencia en la construcción activa del conocimiento en edades tempranas. Investigaciones recientes evidencian que los ambientes pedagógicos estructurados favorecen experiencias de aprendizaje significativo y promueven la participación infantil en actividades lúdicas (Worku, 2025). En la práctica educativa se observa que la planificación del aula mediante espacios diferenciados facilita la exploración espontánea y fortalece la interacción del niño con su entorno educativo.

El entorno físico del aula se reconoce como un factor determinante en el proceso de enseñanza aprendizaje, ya que condiciona la forma en que los niños interactúan con los materiales educativos. Estudios actuales señalan que la organización del espacio contribuye al desarrollo de habilidades cognitivas y socioemocionales mediante la experimentación directa (Foster, 2025). Desde la experiencia pedagógica se evidencia que la adecuada distribución de áreas de trabajo incrementa el interés del estudiante por participar activamente en las actividades propuestas.

Los rincones de aprendizaje se conceptualizan como espacios pedagógicos organizados dentro del aula que contienen materiales específicos orientados al desarrollo de competencias cognitivas, sociales y emocionales. La literatura científica sostiene que estos espacios permiten la construcción del aprendizaje a través de la manipulación de recursos didácticos contextualizados (Lachapelle et al., 2024). En el ámbito educativo se evidencia que la estructuración de ambientes por áreas temáticas favorece la participación activa del niño en experiencias de aprendizaje dinámicas.

Desde una perspectiva pedagógica, los rincones de aprendizaje responden a un enfoque centrado en el estudiante, donde el niño participa activamente en la construcción de su conocimiento mediante la interacción con su entorno. Investigaciones recientes destacan que los ambientes educativos centrados en el estudiante favorecen la creatividad, la autonomía y el desarrollo integral infantil (Nguyen, 2025). En la práctica docente se reconoce que la organización del aula mediante espacios interactivos permite atender diferentes estilos de aprendizaje presentes en el grupo.

Entre las principales características de los rincones de aprendizaje se encuentra la flexibilidad pedagógica, la cual permite adaptar el entorno educativo según las necesidades del estudiante. Estudios recientes evidencian que los ambientes flexibles favorecen la atención, la concentración y el compromiso en actividades escolares (Foster, 2025). En la experiencia educativa se observa que los docentes reorganizan los materiales considerando los intereses de los niños, promoviendo mayor participación en el proceso formativo.

Otra característica relevante es la accesibilidad de los materiales, ya que la disponibilidad organizada de recursos facilita la interacción autónoma con los objetos de aprendizaje. Investigaciones actuales indican que los espacios educativos accesibles promueven la toma de decisiones independientes y fortalecen el aprendizaje activo (World Bank, 2022). En el contexto educativo se evidencia que cuando los materiales están al alcance del estudiante, se incrementa la iniciativa para participar en actividades pedagógicas.

Los rincones de aprendizaje también se caracterizan por promover la interacción social entre los estudiantes mediante actividades colaborativas. Estudios recientes demuestran que la organización del aula influye en el desarrollo de habilidades comunicativas y en la cooperación entre pares (Dong & Hussain, 2025). Desde la práctica pedagógica se evidencia que el trabajo en pequeños grupos facilita el intercambio de ideas y fortalece la convivencia escolar.

En educación superior, el estudio de los rincones de aprendizaje resulta relevante para la formación docente, debido a que permite comprender la importancia del diseño del ambiente educativo en el desarrollo infantil. Investigaciones recientes destacan que la formación inicial del profesorado debe incluir competencias relacionadas con la planificación de entornos pedagógicos innovadores (Worku, 2025). En la experiencia académica universitaria se reconoce que el análisis de estrategias didácticas fortalece la preparación profesional del futuro docente.

Asimismo, la investigación sobre organización de ambientes educativos contribuye al desarrollo de competencias investigativas en estudiantes de carreras pedagógicas. La literatura científica destaca que el análisis del entorno educativo permite comprender la relación entre contexto pedagógico y resultados de aprendizaje (Lachapelle et al., 2024). En el ámbito académico se observa que el estudio de estrategias metodológicas innovadoras favorece la formación docente basada en evidencia científica.

La teoría constructivista sustenta la organización de los rincones de aprendizaje al afirmar que el conocimiento se construye mediante la interacción del estudiante con el entorno. Investigaciones recientes confirman que los ambientes estructurados favorecen procesos de aprendizaje activo y significativo en educación infantil (Nguyen, 2025). En la práctica educativa se evidencia que los niños comprenden mejor los contenidos cuando manipulan materiales concretos relacionados con su contexto.

Desde el enfoque ecológico del aprendizaje, el entorno educativo actúa como mediador del desarrollo cognitivo y social del estudiante. Estudios recientes evidencian que los espacios educativos organizados favorecen la participación activa y la exploración del conocimiento (Worku, 2025). En la experiencia docente se observa que la planificación del aula influye en la motivación del niño por participar en actividades pedagógicas.

La organización de los rincones de aprendizaje se relaciona directamente con el desarrollo de la autonomía infantil, ya que permite al estudiante tomar decisiones sobre el uso de materiales y la elección de actividades. Investigaciones recientes indican que los ambientes estructurados promueven la independencia y la autorregulación en edades tempranas (Dong & Hussain, 2025). En la práctica pedagógica se evidencia que los niños que interactúan en espacios organizados desarrollan mayor seguridad en la ejecución de tareas escolares.

El desarrollo de la autonomía en la educación inicial constituye un objetivo fundamental debido a su influencia en la formación integral del niño y en su capacidad para participar activamente en su proceso de aprendizaje. Investigaciones recientes evidencian que la autonomía favorece la toma de decisiones, la autorregulación y la participación activa en experiencias educativas significativas (Whitebread et al., 2021). En la práctica educativa se observa que los niños de 4 a 5 años manifiestan mayor seguridad cuando se les brinda la oportunidad de elegir actividades y resolver situaciones cotidianas dentro del aula.

La autonomía infantil se reconoce como un proceso progresivo que se fortalece mediante la interacción con el entorno educativo y social. Estudios recientes indican que el desarrollo de habilidades autónomas en edades tempranas contribuye al fortalecimiento de la confianza y la responsabilidad personal (OECD, 2021). Desde la experiencia pedagógica se evidencia que cuando el docente promueve la participación activa, el niño adquiere mayor independencia en la ejecución de tareas escolares.

Conceptualmente, la autonomía se define como la capacidad del niño para actuar de manera independiente, tomar decisiones y asumir responsabilidades acordes a su nivel de desarrollo evolutivo. La literatura científica destaca que la autonomía se construye a partir de experiencias que promueven la exploración y la autorregulación del comportamiento (Zimmer-Gembeck & Collins, 2022). En el contexto educativo se observa que los estudiantes que participan en actividades de elección desarrollan habilidades de organización y control de sus acciones.

Desde una perspectiva educativa, la autonomía implica el desarrollo de habilidades que permiten al niño participar activamente en su proceso de aprendizaje, fortaleciendo su capacidad de iniciativa. Investigaciones recientes evidencian que los ambientes educativos que promueven la independencia contribuyen al desarrollo de competencias cognitivas y sociales (UNESCO, 2022). En la práctica docente se reconoce que los estudiantes muestran mayor interés cuando se les permite interactuar libremente con materiales educativos adecuados a su edad.

Entre las características del desarrollo de la autonomía se destaca la capacidad de autorregulación, la cual permite al niño controlar su comportamiento y adaptarse a las normas del entorno educativo. Estudios recientes evidencian que la autorregulación favorece el desarrollo de habilidades sociales y emocionales en la educación inicial (Montroy et al., 2021). En la experiencia educativa se observa que los niños que desarrollan hábitos de organización logran cumplir con actividades escolares con mayor responsabilidad.

Otra característica relevante es la toma de decisiones, la cual permite al niño seleccionar actividades y resolver situaciones cotidianas mediante el uso de sus habilidades cognitivas. Investigaciones actuales indican que la toma de decisiones en edades tempranas fortalece la seguridad personal y la capacidad de resolver problemas (Yang et al., 2023). En el contexto educativo se evidencia que los estudiantes que participan en actividades de elección muestran mayor compromiso con su aprendizaje.

El desarrollo de la autonomía también implica la capacidad de asumir responsabilidades dentro del entorno educativo, lo cual contribuye al fortalecimiento de la convivencia escolar. Estudios recientes destacan que la participación en actividades autónomas promueve la responsabilidad y el respeto por las normas del aula (OECD, 2021). En la práctica pedagógica se observa que los niños que organizan sus materiales desarrollan mayor sentido de compromiso con las tareas escolares.

En educación superior, el estudio de la autonomía infantil resulta relevante para la formación docente, debido a que permite comprender la importancia de promover la independencia desde edades tempranas. Investigaciones recientes evidencian que la formación del profesorado debe considerar estrategias pedagógicas orientadas al fortalecimiento de la autonomía en los estudiantes (Darling-Hammond et al., 2021). En la experiencia académica se reconoce que los futuros docentes requieren conocimientos sobre el desarrollo evolutivo infantil para aplicar metodologías adecuadas.

Asimismo, la autonomía constituye un elemento fundamental en el desarrollo de competencias de aprendizaje permanente, las cuales son necesarias para el desempeño académico futuro. Estudios recientes destacan que los estudiantes autónomos presentan mayor motivación y mejores resultados en su proceso educativo (Zimmer-Gembeck & Collins, 2022). En el ámbito académico se observa que la promoción de la autonomía favorece la formación de individuos capaces de adaptarse a diferentes contextos educativos.

La teoría de la autodeterminación sustenta el desarrollo de la autonomía al considerar que el ser humano posee una necesidad psicológica básica de actuar con independencia y responsabilidad. Investigaciones recientes evidencian que la autonomía favorece la motivación intrínseca y el compromiso con el aprendizaje (Ryan & Deci, 2020). En la práctica educativa se evidencia que los niños participan activamente cuando sienten que sus decisiones son valoradas dentro del aula.

Desde el enfoque socioconstructivista, la autonomía se desarrolla mediante la interacción social y la participación activa del estudiante en su proceso formativo. Estudios recientes destacan que el aprendizaje colaborativo contribuye al desarrollo de habilidades de independencia y responsabilidad (Whitebread et al., 2021). En la experiencia pedagógica se observa que los niños que interactúan con sus compañeros fortalecen su capacidad para tomar decisiones de manera autónoma.

El desarrollo de la autonomía en la educación inicial representa un desafío significativo cuando los ambientes pedagógicos no se encuentran organizados de manera adecuada para favorecer la participación activa del niño. Investigaciones recientes evidencian que los espacios educativos influyen directamente en el comportamiento autónomo infantil, especialmente en edades tempranas donde el aprendizaje se produce mediante la interacción con el entorno (OECD, 2021). En la experiencia educativa se observa que los estudiantes presentan dificultades para tomar decisiones cuando el aula no dispone de áreas estructuradas que faciliten la exploración y el uso independiente de materiales.

Diversos estudios señalan que la organización del ambiente de aprendizaje constituye un factor determinante en el desarrollo de habilidades cognitivas y socioemocionales en niños de educación inicial. La literatura científica destaca que los espacios educativos mal estructurados limitan la participación activa y la iniciativa del estudiante en el proceso formativo (UNESCO, 2022). En el contexto educativo se evidencia que los niños requieren ambientes que promuevan la interacción, la curiosidad y la experimentación para fortalecer su independencia.

La autonomía infantil se fortalece cuando el estudiante tiene la oportunidad de interactuar con materiales accesibles y organizados que favorezcan la toma de decisiones. Investigaciones recientes evidencian que la falta de planificación del espacio educativo puede generar dependencia excesiva del docente, limitando el desarrollo de habilidades de autorregulación (Whitebread et al., 2021). En la práctica pedagógica se observa que los niños requieren ambientes estructurados que promuevan la responsabilidad y la organización de sus actividades escolares.

El problema de investigación ha sido observado en una Escuela de Educación Básica ubicada en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, donde se identificó que los estudiantes de Inicial 2 presentan limitaciones en el desarrollo de la autonomía al momento de elegir materiales, organizar recursos y participar de manera independiente en actividades pedagógicas. Estudios recientes destacan que el entorno educativo influye significativamente en la motivación y participación activa del estudiante (Darling-Hammond et al., 2021). En la experiencia docente se evidencia que la ausencia de rincones de aprendizaje estructurados limita el desarrollo de habilidades de independencia en los niños.

El objetivo general del estudio fue analizar la influencia de la organización de los rincones de aprendizaje en el desarrollo de la autonomía en niños de 4 a 5 años de Inicial 2 en una Escuela de Educación Básica de la ciudad de Guayaquil, Ecuador, con la finalidad de aportar información científica que permita fortalecer la planificación del ambiente educativo. La justificación del estudio se fundamenta en la necesidad de promover estrategias pedagógicas que favorezcan la participación activa del estudiante mediante ambientes organizados que faciliten el aprendizaje significativo.

La investigación se justifica debido a la importancia de promover el desarrollo integral del niño mediante ambientes educativos que favorezcan la independencia y la toma de decisiones desde edades tempranas. Investigaciones recientes evidencian que los entornos pedagógicos organizados contribuyen al fortalecimiento de habilidades sociales, cognitivas y emocionales en la educación inicial (Montroy et al., 2021). En la práctica educativa se reconoce que la adecuada planificación de los rincones de aprendizaje permite mejorar la participación activa del estudiante y fortalecer su autonomía en el proceso formativo.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

 

El estudio se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, debido a que permitió medir de manera objetiva la relación entre la organización de los rincones de aprendizaje y el desarrollo de la autonomía en niños de 4 a 5 años. El enfoque cuantitativo facilitó la recolección de datos numéricos que fueron analizados mediante procedimientos estadísticos descriptivos. En el contexto educativo se consideró pertinente este enfoque porque permitió observar comportamientos evidenciables en el aula relacionados con la interacción del estudiante con el entorno pedagógico.

El alcance de la investigación fue descriptivo, ya que se buscó caracterizar la influencia de la organización de los rincones de aprendizaje en el desarrollo de la autonomía infantil sin manipular las variables de estudio. El diseño correspondió a un estudio no experimental debido a que no se realizó intervención directa sobre los participantes. Asimismo, el corte fue transversal porque los datos se recolectaron en un solo momento del proceso educativo, permitiendo analizar la situación observada en el contexto escolar.

La población estuvo conformada por 71 estudiantes de Inicial 2 pertenecientes a una Escuela de Educación Básica ubicada en la ciudad de Guayaquil, Ecuador. Para determinar la muestra se aplicó la fórmula para poblaciones finitas con un nivel de confianza del 95% y un margen de error del 5%, obteniéndose una muestra de 60 estudiantes. El tipo de muestreo fue probabilístico aleatorio, lo que permitió que todos los estudiantes tuvieran la misma probabilidad de ser seleccionados para participar en el estudio.

La técnica utilizada fue la observación, debido a que permitió identificar comportamientos relacionados con la autonomía infantil en situaciones reales de aprendizaje dentro del aula. La observación facilitó el registro sistemático de las conductas de los estudiantes en relación con la interacción con los rincones de aprendizaje. Este procedimiento permitió recopilar información objetiva sobre la participación, toma de decisiones y organización de materiales por parte de los niños.

El instrumento utilizado fue una guía de observación estructurada con escala de tres niveles, diseñada para evaluar la frecuencia con la que los estudiantes evidenciaban comportamientos asociados a las variables de estudio. La escala estuvo conformada por los niveles: logrado, en proceso e iniciado. El instrumento estuvo compuesto por 10 ítems, distribuidos equitativamente, considerando 5 ítems para la variable organización de los rincones de aprendizaje y 5 ítems para la variable desarrollo de la autonomía.

La aplicación del instrumento se realizó mediante formato digital, permitiendo registrar la información observada de manera organizada y sistemática. Posteriormente, los datos fueron analizados mediante estadística descriptiva, utilizando frecuencias y porcentajes para interpretar los resultados obtenidos. Durante el proceso investigativo se respetaron los principios éticos de confidencialidad, anonimato y uso responsable de la información, garantizando el bienestar de los participantes.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

 

A partir de la encuesta aplicada se pudo conocer los siguientes:

 

Tabla 1: Interactúo con los materiales disponibles en los rincones de aprendizaje

 

Nivel

Frecuencia

Porcentaje

Logrado

28

47%

En proceso

22

37%

Iniciado

10

16%

Total

60

100%

 

El análisis evidenció que la mayoría de los estudiantes interactuaron con los materiales disponibles en los rincones de aprendizaje en un nivel logrado, mostrando participación en las actividades propuestas. Se observó que una proporción importante se encontró en proceso, lo que indica que aún requieren acompañamiento docente para fortalecer su interacción con los recursos pedagógicos. Los resultados reflejaron una tendencia moderadamente favorable en relación con la exploración de los materiales educativos.

 

Tabla 2: Utilizo los recursos ubicados en los rincones de aprendizaje de manera ordenada

 

Nivel

Frecuencia

Porcentaje

Logrado

26

43%

En proceso

24

40%

Iniciado

10

17%

Total

60

100%

 

Los resultados indicaron que los estudiantes utilizaron los recursos de manera organizada en un nivel mayoritariamente logrado, evidenciando el desarrollo progresivo de hábitos de orden dentro del aula. Un grupo significativo se ubicó en proceso, lo que evidenció la necesidad de fortalecer la práctica constante de normas de organización. La tendencia observada permitió identificar avances en la utilización responsable de los materiales educativos.

 

Tabla 3: Accedo a los rincones de aprendizaje de forma independiente

 

Nivel

Frecuencia

Porcentaje

Logrado

25

42%

En proceso

23

38%

Iniciado

12

20%

Total

60

100%

 

El análisis permitió evidenciar que un porcentaje representativo de estudiantes accedió de manera independiente a los rincones de aprendizaje, demostrando progresos en el desarrollo de la iniciativa personal. Algunos estudiantes se encontraron en proceso, lo que reflejó la necesidad de reforzar la confianza en la exploración autónoma. La tendencia moderadamente favorable evidenció avances en la participación dentro del entorno educativo.

 

Tabla 4: Participo en actividades propuestas en los rincones de aprendizaje

 

Nivel

Frecuencia

Porcentaje

Logrado

29

48%

En proceso

21

35%

Iniciado

10

17%

Total

60

100%

 

Los resultados evidenciaron que la mayoría de los estudiantes participó en las actividades propuestas en los rincones de aprendizaje en un nivel logrado. Se observó que un grupo menor se encontró en proceso, lo que indicó la necesidad de fortalecer la motivación en algunos estudiantes. La tendencia general mostró disposición positiva hacia la participación en actividades pedagógicas.

 

Tabla 5: Exploro los materiales disponibles en los rincones de aprendizaje

 

Nivel

Frecuencia

Porcentaje

Logrado

27

45%

En proceso

23

38%

Iniciado

10

17%

Total

60

100%

 

El análisis evidenció que los estudiantes exploraron los materiales disponibles en los rincones de aprendizaje con una tendencia favorable hacia el nivel logrado. Se observó que algunos estudiantes se encontraron en proceso, lo que reflejó la necesidad de continuar fortaleciendo experiencias de exploración guiada. Los resultados indicaron interés por interactuar con recursos pedagógicos estructurados.

 

Tabla 6: Selecciono materiales de trabajo sin ayuda del docente

 

Nivel

Frecuencia

Porcentaje

Logrado

24

40%

En proceso

25

42%

Iniciado

11

18%

Total

60

100%

 

Los resultados indicaron que los estudiantes seleccionaron materiales sin ayuda del docente en un nivel predominante en proceso, evidenciando avances progresivos en la toma de decisiones. Un grupo importante alcanzó el nivel logrado, demostrando independencia en la elección de recursos educativos. La tendencia observada reflejó progreso en el desarrollo de habilidades autónomas.

 

Tabla 7: Organizo los materiales después de utilizarlos  

 

Nivel

Frecuencia

Porcentaje

Logrado

23

38%

En proceso

26

43%

Iniciado

11

19%

Total

60

100%

 

El análisis evidenció que los estudiantes organizaron los materiales después de utilizarlos principalmente en nivel en proceso, lo que indicó el desarrollo gradual de hábitos de responsabilidad. Se observó que un porcentaje significativo logró realizar esta actividad de manera autónoma. Los resultados reflejaron avances en la formación de hábitos de orden dentro del aula.

 

Tabla 8: Tomo decisiones al elegir actividades de aprendizaje 

 

Nivel

Frecuencia

Porcentaje

Logrado

25

42%

En proceso

24

40%

Iniciado

11

18%

Total

60

100%

 

Los resultados mostraron que los estudiantes tomaron decisiones al elegir actividades de aprendizaje con tendencia favorable hacia el nivel logrado. Un porcentaje representativo se ubicó en proceso, lo que evidenció el fortalecimiento progresivo de la iniciativa personal. La tendencia observada indicó desarrollo de habilidades de elección dentro del entorno educativo.

 

Tabla 9: Cumplo las normas establecidas durante las actividades

 

Nivel

Frecuencia

Porcentaje

Logrado

28

47%

En proceso

22

37%

Iniciado

10

16%

Total

60

100%

 

El análisis evidenció que la mayoría de los estudiantes cumplió las normas establecidas durante las actividades en nivel logrado, lo que reflejó avances en el desarrollo de la responsabilidad. Algunos estudiantes se encontraron en proceso, evidenciando la necesidad de reforzar el cumplimiento de acuerdos dentro del aula. La tendencia observada fue moderadamente favorable en relación con la convivencia escolar.  

 

Tabla 10: Participo de manera independiente en las actividades propuestas 

 

Nivel

Frecuencia

Porcentaje

Logrado

26

43%

En proceso

24

40%

Iniciado

10

17%

Total

60

100%

 

Los resultados indicaron que los estudiantes participaron de manera independiente en las actividades propuestas con predominio del nivel logrado. Un grupo significativo se ubicó en proceso, lo que evidenció la necesidad de continuar fortaleciendo la autonomía en el aula. La tendencia general mostró avances progresivos en la participación independiente de los estudiantes.

Los resultados obtenidos en relación con la organización de los rincones de aprendizaje evidenciaron una tendencia moderadamente favorable en la interacción de los estudiantes con los materiales educativos, lo cual coincide con lo planteado por Worku (2025), quien señala que los ambientes pedagógicos organizados favorecen la participación activa del niño. Los datos mostraron que la mayoría de los estudiantes alcanzó niveles logrados en el uso de los rincones, lo que permitió evidenciar que la estructuración del espacio contribuyó al aprendizaje significativo mediante la exploración guiada.

En relación con el uso ordenado de los recursos pedagógicos, los resultados evidenciaron que un porcentaje importante de estudiantes se ubicó en el nivel logrado, lo cual concuerda con Foster (2025), quien sostiene que el diseño del aula influye en la organización del comportamiento infantil. Se observó que la disposición adecuada de los materiales facilitó el desarrollo de hábitos de orden, lo que contribuyó a fortalecer el ambiente de aprendizaje dentro del aula de educación inicial.

Los resultados relacionados con el acceso independiente a los rincones de aprendizaje evidenciaron que los estudiantes demostraron iniciativa progresiva al interactuar con los espacios pedagógicos, lo que coincide con Lachapelle et al. (2024), quienes destacan que los entornos educativos organizados promueven el compromiso del estudiante con su aprendizaje. Se evidenció que la accesibilidad de los materiales permitió que los niños participaran de manera espontánea en las actividades propuestas.

En cuanto a la participación en actividades de los rincones de aprendizaje, los resultados evidenciaron que la mayoría de los estudiantes mostró disposición favorable para integrarse en experiencias pedagógicas estructuradas, lo cual coincide con Suryana (2024), quien afirma que los rincones de aprendizaje favorecen la creatividad y la participación infantil. Se observó que los estudiantes interactuaron activamente con los recursos, fortaleciendo la dinámica educativa dentro del aula.

Los resultados relacionados con la exploración de materiales evidenciaron que los estudiantes manifestaron interés por interactuar con recursos educativos diversos, lo que concuerda con Nguyen (2025), quien destaca que los ambientes centrados en el estudiante favorecen el aprendizaje activo. Se evidenció que la organización de los rincones permitió estimular la curiosidad infantil, contribuyendo al desarrollo de experiencias de aprendizaje significativas.

En relación con el desarrollo de la autonomía, los resultados evidenciaron que los estudiantes lograron seleccionar materiales de trabajo con niveles progresivos de independencia, lo que coincide con Ryan y Deci (2020), quienes destacan que la autonomía favorece la motivación intrínseca del estudiante. Se observó que la disponibilidad de recursos organizados facilitó la toma de decisiones dentro del entorno educativo.

Los resultados relacionados con la organización de materiales después de su utilización evidenciaron que los estudiantes desarrollaron progresivamente hábitos de responsabilidad, lo que concuerda con Montroy et al. (2021), quienes destacan que la autorregulación se fortalece mediante experiencias educativas estructuradas. Se observó que los estudiantes demostraron avances en la formación de comportamientos responsables dentro del aula.

En cuanto a la toma de decisiones en la elección de actividades, los resultados evidenciaron que los estudiantes lograron niveles favorables de independencia, lo que coincide con Zimmer-Gembeck y Collins (2022), quienes señalan que la autonomía se desarrolla mediante oportunidades de participación activa. Se evidenció que los rincones de aprendizaje facilitaron la elección de actividades según los intereses de los estudiantes.

Los resultados relacionados con el cumplimiento de normas evidenciaron que los estudiantes demostraron comportamientos responsables durante las actividades pedagógicas, lo cual coincide con OECD (2021), que destaca la importancia de ambientes educativos organizados para el desarrollo socioemocional infantil. Se observó que la estructura del aula favoreció el respeto por los acuerdos establecidos.

Finalmente, los resultados relacionados con la participación independiente evidenciaron que los estudiantes lograron interactuar con las actividades propuestas con niveles progresivos de autonomía, lo que coincide con Whitebread et al. (2021), quienes destacan que la autonomía se fortalece mediante experiencias de aprendizaje activo. Se evidenció que la organización de los rincones contribuyó al desarrollo de habilidades de independencia en los niños de educación inicial.

 

CONCLUSIÓN

 

Los resultados del estudio permitieron concluir que la organización de los rincones de aprendizaje influyó de manera favorable en el desarrollo de la autonomía en niños de 4 a 5 años de Inicial 2, evidenciándose que los estudiantes interactuaron con los materiales pedagógicos con niveles progresivos de independencia. Se observó que la estructuración adecuada del ambiente educativo favoreció la participación activa de los niños, facilitando experiencias de aprendizaje que promovieron la exploración y el uso responsable de los recursos disponibles dentro del aula.

Asimismo, se concluyó que la accesibilidad y distribución de los materiales en los rincones de aprendizaje contribuyó al fortalecimiento de habilidades relacionadas con la toma de decisiones, el orden y el cumplimiento de normas. Los resultados evidenciaron que los estudiantes desarrollaron comportamientos autónomos al seleccionar actividades y utilizar los recursos pedagógicos de manera independiente, lo cual permitió fortalecer el proceso formativo en la educación inicial mediante la interacción con el entorno educativo.

Se determinó que los rincones de aprendizaje constituyen una estrategia pedagógica que favorece el desarrollo integral del niño, debido a que promueven la participación activa en experiencias educativas significativas. Los resultados mostraron que los estudiantes lograron avances progresivos en la organización de materiales y en la ejecución de actividades sin intervención constante del docente, evidenciando el fortalecimiento de la autonomía infantil dentro del contexto escolar.

Se recomienda a los docentes de educación inicial implementar rincones de aprendizaje organizados de manera estratégica, considerando la accesibilidad de los materiales y la diversidad de actividades pedagógicas que favorezcan la exploración infantil. La planificación del ambiente educativo debe responder a las necesidades del estudiante, permitiendo el desarrollo de habilidades de independencia que contribuyan al fortalecimiento del aprendizaje significativo.

También se recomienda fortalecer procesos de capacitación docente orientados al diseño de ambientes educativos innovadores que promuevan la autonomía en los estudiantes de educación inicial. La formación profesional debe considerar estrategias pedagógicas que permitan mejorar la organización del aula mediante el uso de recursos didácticos adecuados a la edad y características de los niños.

Las implicaciones prácticas del estudio evidencian que la adecuada organización de los rincones de aprendizaje contribuye al desarrollo de la autonomía infantil, favoreciendo la participación activa del estudiante en el proceso educativo. La implementación de ambientes estructurados permite mejorar la interacción con los materiales pedagógicos, promoviendo experiencias de aprendizaje que fortalecen habilidades cognitivas, sociales y emocionales desde edades tempranas.

 

REFERENCIAS

    

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