Organización de rincones de aprendizaje y su influencia en la autonomía en niños de 4 a 5 años de inicial
Organization of learning corners and their influence on autonomy in children aged 4 to 5 years in early childhood education
Faviola Lilian Chávez Balseca1, María Verónica Almeida Arcos2, Verónica del Pilar Santana García3, María Mercedes Palaguachi Guamán4, María del Carmen Valderrama Sarco5 y Karem Lourdes Varas Castro6
1Universidad Estatal de Milagro, faviola.chavez@docentes.educacion.edu.ec, https://orcid.org/0009-0007-3797-4633, Ecuador
2Universidad Internacional del Ecuador, veronica.almeida@docentes.educacion.edu.ec, https://orcid.org/0009-0006-8173-4656, Ecuador
3Universidad Estatal de Milagro, veronicad.santana@educacion.gob.ec, https://orcid.org/0009-0001-6036-1604, Ecuador
4Universidad Interamericana del Ecuador, maria.palaguachi@educacion.gob.ec, https://orcid.org/0009-0009-1175-6077, Ecuador
5Universidad de Guayaquil, marytavalderram@gmail.com, https://orcid.org/0009-0006-8425-4068, Ecuador
6Universidad de Guayaquil, varas19-94@hotmail.com, https://orcid.org/0009-0005-9500-6783, Ecuador
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Información del Artículo |
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RESUMEN |
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Trazabilidad: Recibido 01-03-2026 Revisado 02-03-2026 Aceptado 15-04-2026
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El estudio tuvo como objetivo analizar la influencia de la organización de los rincones de aprendizaje en la autonomía de estudiantes de 4 a 5 años de Inicial 1 en una Unidad Educativa de Guayaquil. La investigación se desarrolló con enfoque cuantitativo, alcance descriptivo, diseño no experimental y corte transversal. La población estuvo conformada por 37 estudiantes seleccionados mediante muestreo probabilístico aleatorio simple. La técnica utilizada fue la observación y el instrumento aplicado fue una guía de observación con escala Likert de 12 ítems, distribuidos en dos variables: organización de rincones de aprendizaje y autonomía infantil. La aplicación se realizó mediante formulario digital, permitiendo registrar información sobre participación, uso de materiales y desempeño independiente en actividades escolares. Los resultados evidenciaron una tendencia moderadamente favorable en la organización del aula, destacando que los estudiantes interactuaron adecuadamente con los recursos educativos. Asimismo, se observó un nivel favorable de autonomía reflejado en la realización de tareas con menor dependencia docente. Se concluyó que la organización de rincones favorece la autonomía en educación inicial. |
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Palabras Clave: Rincones de aprendizaje Autonomía infantil Educación inicial Estrategias pedagógicas |
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Keywords: Learning centers Child autonomy Early childhood education Eaching strategies |
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ABSTRACT The objective of this study was to analyze the influence of learning center organization on the autonomy of 4 to 5 year old Initial 1 students in an educational institution in Guayaquil. The research followed a quantitative approach with a descriptive scope, non-experimental design, and cross-sectional study. The population consisted of 37 students selected through simple random probabilistic sampling. Observation was used as the data collection technique, and the instrument was an observation guide with a Likert scale composed of 12 items distributed into two variables: organization of learning centers and child autonomy. The instrument was applied through a digital form, allowing the collection of information related to participation, use of materials, and independent performance in school activities. Results showed a moderately favorable trend in classroom organization, highlighting that students interacted appropriately with educational resources. Likewise, a favorable level of autonomy was observed, reflected in students' ability to complete tasks with less teacher dependence. It was concluded that organized learning centers promote autonomy in early childhood education.
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INTRODUCCIÓN
La organización de los rincones de aprendizaje constituye una estrategia pedagógica utilizada en educación inicial para favorecer experiencias significativas mediante la disposición planificada del ambiente educativo. Este enfoque promueve el aprendizaje activo al considerar que el entorno influye en la construcción del conocimiento y en el desarrollo integral del niño (Zosh et al., 2022). Desde la experiencia docente en educación inicial, la estructuración adecuada del aula permite que los estudiantes participen con mayor interés en actividades que estimulan su curiosidad y motivación por aprender.
Los rincones de aprendizaje representan espacios diferenciados que permiten el desarrollo de actividades específicas orientadas al fortalecimiento de habilidades cognitivas, sociales y emocionales en edades tempranas. El aprendizaje basado en el entorno favorece procesos de exploración autónoma que contribuyen al desarrollo de competencias desde los primeros años de escolaridad (UNESCO, 2022). En el contexto educativo, la organización del aula facilita que los niños interactúen con materiales concretos que estimulan su creatividad y participación activa.
La conceptualización de los rincones de aprendizaje se fundamenta en teorías constructivistas que sostienen que el estudiante construye su conocimiento mediante la interacción con el entorno y los recursos didácticos disponibles (Darling-Hammond et al., 2020). En la práctica pedagógica, la implementación de espacios organizados permite que el docente promueva experiencias educativas adaptadas a las necesidades e intereses de los niños de educación inicial.
Los rincones de aprendizaje se definen como espacios pedagógicos estructurados que integran materiales didácticos accesibles con el propósito de facilitar el aprendizaje autónomo mediante el juego y la exploración (Weisberg et al., 2021). Desde la experiencia educativa, la delimitación clara de cada espacio contribuye a que los estudiantes comprendan la función de cada actividad y desarrollen mayor responsabilidad en su participación.
Entre las características principales de los rincones de aprendizaje se encuentra la organización flexible del espacio, la selección pertinente de materiales y la planificación de actividades que respondan al desarrollo evolutivo infantil (Berk, 2023). En el aula de educación inicial, la adecuada distribución del mobiliario facilita el desplazamiento de los niños y promueve la interacción social mediante actividades colaborativas.
Otra característica relevante es la accesibilidad de los recursos educativos, ya que permite que los niños manipulen materiales de forma independiente, fortaleciendo la exploración y el descubrimiento guiado (Leggett & Ford, 2022). En la experiencia pedagógica, cuando los materiales están organizados de manera visible, los estudiantes participan con mayor seguridad en las actividades propuestas.
Los rincones de aprendizaje también se caracterizan por promover actividades lúdicas que favorecen el desarrollo del pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas desde edades tempranas (Hirsh-Pasek et al., 2022). En el contexto educativo, el uso de rincones como lectura, arte o construcción permite atender los distintos estilos de aprendizaje presentes en el aula.
En educación inicial, la organización de los rincones contribuye a mejorar la calidad del proceso educativo al generar ambientes que estimulan la participación activa y el aprendizaje significativo (OECD, 2021). Desde la práctica docente, la estructuración del aula facilita el acompañamiento pedagógico y el seguimiento individual del progreso de los estudiantes.
La importancia de los rincones de aprendizaje radica en que permiten desarrollar experiencias educativas centradas en el estudiante, favoreciendo el aprendizaje autónomo y la interacción social en edades tempranas (NAEYC, 2020). En el aula, la organización adecuada del espacio contribuye a fortalecer hábitos de orden y responsabilidad en los niños.
El uso pedagógico de rincones favorece el desarrollo integral del niño al promover la exploración activa y la construcción del conocimiento mediante experiencias concretas (Montessori, 2021). En la experiencia educativa, la implementación de estos espacios permite que los estudiantes desarrollen habilidades de comunicación y cooperación.
Desde la teoría socioconstructivista, el aprendizaje ocurre mediante la interacción social y el uso de herramientas culturales presentes en el entorno educativo (Vygotsky, 2021). En la práctica docente, los rincones de aprendizaje facilitan la mediación pedagógica y el acompañamiento del docente durante el proceso formativo.
La organización de los rincones de aprendizaje se relaciona con el desarrollo de la autonomía al promover la toma de decisiones y la participación activa del estudiante en actividades educativas estructuradas (Ryan & Deci, 2020). En el aula de educación inicial, la adecuada distribución del espacio permite que los niños elijan actividades según sus intereses, fortaleciendo su independencia progresiva.
El desarrollo de la autonomía en niños de 4 a 5 años constituye un proceso fundamental en la educación inicial, ya que permite fortalecer la capacidad de tomar decisiones y asumir responsabilidades acordes a su edad. La autonomía se relaciona con la construcción progresiva de la identidad y la confianza en las propias capacidades del estudiante (OECD, 2021). En la experiencia educativa, cuando los niños participan activamente en actividades escolares, demuestran mayor seguridad en la ejecución de tareas cotidianas.
La autonomía infantil se desarrolla gradualmente mediante experiencias que fomentan la independencia y la participación activa en el proceso de aprendizaje. La educación inicial promueve el desarrollo de habilidades que permiten al niño desenvolverse con seguridad en su entorno social y educativo (UNICEF, 2021). En el aula, el acompañamiento docente orienta la toma de decisiones del estudiante sin limitar su iniciativa personal.
Desde una perspectiva conceptual, la autonomía se define como la capacidad del niño para autorregular su comportamiento, tomar decisiones y resolver situaciones de manera independiente según su nivel de desarrollo evolutivo (Ryan & Deci, 2020). En la práctica pedagógica, el fortalecimiento de la autonomía favorece la participación activa en actividades que estimulan el pensamiento crítico y la responsabilidad.
La autonomía también implica el desarrollo de habilidades sociales y emocionales que permiten al niño interactuar con su entorno de manera segura y responsable (Denham, 2020). En el contexto educativo, los estudiantes que desarrollan autonomía participan con mayor interés en actividades que requieren organización personal y cumplimiento de normas.
Entre las características de la autonomía en niños de educación inicial se destaca la capacidad de elegir actividades según sus intereses y necesidades de aprendizaje (Whitebread et al., 2021). En el aula, los niños demuestran autonomía cuando seleccionan materiales de trabajo y organizan sus tareas de manera progresivamente independiente.
Otra característica importante es la autorregulación del comportamiento, la cual permite al niño controlar sus emociones y adaptarse a las normas del entorno educativo (Zimmerman, 2020). Desde la experiencia docente, la promoción de la autonomía contribuye a mejorar la convivencia escolar y el respeto por las reglas establecidas.
La autonomía infantil también se caracteriza por el desarrollo de la responsabilidad en el cumplimiento de tareas asignadas dentro del aula (Bronson, 2021). En la práctica educativa, los estudiantes que asumen responsabilidades demuestran mayor compromiso en el cuidado de materiales y en la participación de actividades grupales.
En educación inicial, la autonomía es importante porque contribuye al desarrollo integral del niño, favoreciendo la construcción de habilidades necesarias para su desempeño académico futuro (Hirsh-Pasek et al., 2022). En el contexto escolar, el fortalecimiento de la independencia permite que los estudiantes desarrollen mayor motivación hacia el aprendizaje.
El desarrollo de la autonomía favorece la adaptación del niño a diferentes contextos educativos y sociales, permitiendo la construcción de relaciones positivas con sus compañeros y docentes (OECD, 2021). En la experiencia pedagógica, los estudiantes autónomos participan con mayor seguridad en actividades colaborativas.
Desde la teoría del desarrollo socioemocional, la autonomía se fortalece mediante experiencias que promueven la interacción social y el aprendizaje significativo en contextos educativos adecuados (Denham, 2020). En el aula de educación inicial, el acompañamiento docente facilita la adquisición progresiva de habilidades que fortalecen la independencia.
La teoría de la autodeterminación plantea que la autonomía constituye una necesidad psicológica básica que influye en la motivación y el compromiso del estudiante en su proceso de aprendizaje (Ryan & Deci, 2020). En la práctica educativa, cuando el niño desarrolla autonomía demuestra mayor iniciativa para participar en actividades que favorecen su desarrollo integral.
En el contexto de la educación inicial, el desarrollo de la autonomía en niños de 4 a 5 años representa un aspecto fundamental para favorecer la participación activa en el proceso educativo. La literatura científica señala que la autonomía se fortalece cuando el entorno educativo ofrece oportunidades para la toma de decisiones y la exploración guiada (Ryan & Deci, 2020). En la experiencia pedagógica, se observa que algunos estudiantes presentan dificultades para realizar actividades de manera independiente cuando el aula no dispone de espacios organizados que faciliten el acceso a los materiales.
Diversos estudios destacan que la organización del ambiente de aprendizaje influye en el comportamiento y en la participación activa de los niños en actividades educativas (OECD, 2021). En el contexto escolar, se evidencia que la ausencia de rincones de aprendizaje estructurados limita la interacción con los recursos didácticos, reduciendo las oportunidades de desarrollar habilidades relacionadas con la independencia.
Investigaciones recientes indican que los entornos educativos poco estructurados pueden generar dependencia constante del docente, dificultando el desarrollo de la autorregulación y la toma de decisiones en edades tempranas (Whitebread et al., 2021). Desde la práctica docente, se ha identificado que algunos estudiantes requieren orientación permanente para organizar sus actividades, lo cual evidencia limitaciones en el desarrollo de la autonomía.
En estudiantes de 4 a 5 años de Inicial 1 de una Unidad Educativa de la ciudad de Guayaquil, se ha observado que la limitada organización de los rincones de aprendizaje influye en la participación activa y en la capacidad de asumir responsabilidades dentro del aula. La evidencia científica sostiene que los ambientes pedagógicos organizados favorecen el aprendizaje significativo y el desarrollo integral del estudiante (Hirsh-Pasek et al., 2022). En la práctica educativa, la falta de espacios diferenciados dificulta que los niños seleccionen actividades según sus intereses y fortalezas.
El objetivo general de la investigación fue analizar la influencia de la organización de los rincones de aprendizaje en el desarrollo de la autonomía en estudiantes de 4 a 5 años de Inicial 1 de una Unidad Educativa de la ciudad de Guayaquil. La justificación del estudio se fundamenta en la necesidad de fortalecer estrategias pedagógicas que favorezcan la independencia del estudiante mediante la implementación de ambientes educativos organizados que respondan a sus características evolutivas.
La importancia del estudio radica en que la organización de los rincones de aprendizaje contribuye al fortalecimiento de la autonomía como competencia necesaria para el desarrollo integral en educación inicial (UNESCO, 2022). Desde la experiencia pedagógica, la implementación de estrategias que promuevan la independencia permite mejorar la participación activa de los estudiantes y favorecer el logro de aprendizajes significativos.
MATERIALES Y MÉTODOS
La investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo debido a que permitió analizar la relación entre la organización de los rincones de aprendizaje y el desarrollo de la autonomía en niños de educación inicial mediante la recolección de datos medibles. El estudio tuvo un alcance descriptivo, ya que se buscó identificar las características presentes en el contexto educativo relacionadas con las variables de estudio. El diseño fue no experimental porque no se manipuló ninguna variable durante el proceso investigativo. El estudio se realizó en un corte transversal, considerando que la información se recopiló en un solo momento.
La población estuvo conformada por 37 estudiantes de 4 a 5 años de Inicial 1 de una Unidad Educativa de la ciudad de Guayaquil. La muestra correspondió al total de la población debido al número reducido de participantes en el contexto educativo seleccionado. El proceso de selección se realizó mediante muestreo probabilístico aleatorio simple, garantizando igualdad de participación entre los estudiantes considerados en el estudio.
La técnica utilizada para la recolección de información fue la observación, ya que permitió identificar comportamientos relacionados con la autonomía y la interacción de los estudiantes en los rincones de aprendizaje. El instrumento aplicado fue una guía de observación estructurada con escala tipo Likert, la cual facilitó la valoración objetiva de las conductas observadas en el aula. El instrumento estuvo conformado por 12 ítems distribuidos equitativamente entre las dos variables de estudio.
La guía de observación se aplicó mediante un formulario digital, lo que permitió registrar la información de manera organizada y sistemática durante la jornada escolar. Los ítems fueron redactados en función de comportamientos observables relacionados con la organización de los rincones de aprendizaje y el desarrollo de la autonomía. La aplicación del instrumento permitió recopilar datos relevantes sobre la participación activa de los estudiantes en las actividades pedagógicas.
El análisis de los datos se realizó mediante estadística descriptiva, utilizando frecuencias y porcentajes para interpretar los resultados obtenidos en cada ítem del instrumento aplicado. Los resultados permitieron identificar tendencias relacionadas con el comportamiento de los estudiantes frente a la organización del aula y su nivel de autonomía en el desarrollo de actividades educativas.
Durante el proceso investigativo se consideraron principios éticos relacionados con la confidencialidad de la información y el respeto a los participantes. La investigación no implicó ningún riesgo para los estudiantes y se garantizó el uso responsable de los datos obtenidos. Se respetaron criterios de integridad científica en el registro y análisis de la información recopilada.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
A través de la guía de observación aplicada se pudieron registrar lo siguientes resultados.
Tabla 1: Utiliza los materiales disponibles en los rincones de aprendizaje de forma organizada
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
2 |
5% |
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En desacuerdo |
4 |
11% |
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Neutral |
7 |
19% |
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De acuerdo |
15 |
41% |
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Totalmente de acuerdo |
9 |
24% |
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Total |
37 |
100% |
Se observó que la mayoría de los estudiantes utilizó los materiales disponibles en los rincones de aprendizaje de forma organizada, evidenciando una tendencia favorable hacia el uso adecuado de los recursos del aula. Los resultados reflejaron que los niños demostraron interés por participar en actividades estructuradas, lo que permitió fortalecer hábitos relacionados con el orden y la responsabilidad durante el proceso educativo.
Tabla 2: Emplea los recursos didácticos ubicados en los rincones de aprendizaje con facilidad
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
1 |
3% |
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En desacuerdo |
5 |
14% |
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Neutral |
8 |
22% |
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De acuerdo |
14 |
38% |
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Totalmente de acuerdo |
9 |
23% |
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Total |
37 |
100% |
Los resultados evidenciaron que los estudiantes emplearon los recursos didácticos con relativa facilidad, mostrando una tendencia favorable en la interacción con los materiales pedagógicos. Se observó que la organización de los rincones permitió que los niños identifiquen los recursos necesarios para desarrollar actividades de manera progresivamente independiente.
Tabla 3: Participa en actividades propuestas en los rincones de aprendizaje
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
2 |
5% |
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En desacuerdo |
3 |
8% |
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Neutral |
6 |
16% |
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De acuerdo |
16 |
43% |
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Totalmente de acuerdo |
10 |
28% |
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Total |
37 |
100% |
Se evidenció una participación de los estudiantes en las actividades desarrolladas en los rincones de aprendizaje, reflejando un interés favorable por las estrategias pedagógicas aplicadas en el aula. Los resultados indicaron que los niños respondieron positivamente a la organización del ambiente educativo, fortaleciendo su motivación por aprender.
Tabla 4: Accede de manera independiente a los espacios destinados para cada actividad
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
3 |
8% |
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En desacuerdo |
4 |
11% |
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Neutral |
9 |
24% |
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De acuerdo |
13 |
35% |
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Totalmente de acuerdo |
8 |
22% |
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Total |
37 |
100% |
Los resultados mostraron que la mayoría de los estudiantes accedió de manera independiente a los espacios de aprendizaje, evidenciando avances en el desarrollo de habilidades relacionadas con la autonomía. Se observó que la organización del aula facilitó la identificación de los espacios y permitió mayor seguridad en la ejecución de actividades.
Tabla 5: Comprende la función de los materiales ubicados en cada rincón de aprendizaje
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
2 |
5% |
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En desacuerdo |
5 |
14% |
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Neutral |
7 |
19% |
|
De acuerdo |
15 |
41% |
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Totalmente de acuerdo |
8 |
21% |
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Total |
37 |
100% |
Se evidenció que los estudiantes comprendieron la función de los materiales ubicados en los rincones de aprendizaje, reflejando una tendencia favorable en la identificación de los recursos pedagógicos. Los resultados indicaron que la organización del entorno contribuyó al desarrollo de experiencias significativas en el proceso educativo.
Tabla 6: Relaciona los rincones de aprendizaje con las actividades que realiza en el aula
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
2 |
5% |
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En desacuerdo |
4 |
11% |
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Neutral |
8 |
22% |
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De acuerdo |
14 |
38% |
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Totalmente de acuerdo |
9 |
24% |
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Total |
37 |
100% |
Los resultados mostraron que los estudiantes lograron relacionar los rincones de aprendizaje con las actividades propuestas en el aula, evidenciando una tendencia favorable en la comprensión del propósito pedagógico de los espacios educativos organizados.
Tabla 7: Utiliza los materiales escolares sin necesidad de ayuda constante
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
3 |
8% |
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En desacuerdo |
5 |
14% |
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Neutral |
7 |
19% |
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De acuerdo |
14 |
38% |
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Totalmente de acuerdo |
8 |
21% |
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Total |
37 |
100% |
Se evidenció que los estudiantes utilizaron los materiales escolares con relativa independencia, mostrando avances en el desarrollo de habilidades autónomas. Los resultados reflejaron que la organización de los rincones favoreció la participación activa en las actividades educativas.
Tabla 8: Emplea sus habilidades para realizar actividades de forma independiente
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
2 |
5% |
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En desacuerdo |
4 |
11% |
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Neutral |
7 |
19% |
|
De acuerdo |
15 |
41% |
|
Totalmente de acuerdo |
9 |
24% |
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Total |
37 |
100% |
Los resultados indicaron que los estudiantes emplearon sus habilidades para desarrollar actividades de forma independiente, evidenciando una tendencia moderadamente favorable en el fortalecimiento de la autonomía dentro del aula.
Tabla 9: Participa activamente en actividades sin esperar indicaciones permanentes
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
3 |
8% |
|
En desacuerdo |
4 |
11% |
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Neutral |
9 |
24% |
|
De acuerdo |
13 |
35% |
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Totalmente de acuerdo |
8 |
22% |
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Total |
37 |
100% |
Se observó que los estudiantes participaron activamente en las actividades sin requerir indicaciones constantes, reflejando avances en el desarrollo de la iniciativa personal. Los resultados evidenciaron que la organización del entorno favoreció la seguridad en la ejecución de tareas.
Tabla 10: Accede a los recursos necesarios para cumplir con sus tareas
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
2 |
5% |
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En desacuerdo |
5 |
14% |
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Neutral |
8 |
22% |
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De acuerdo |
14 |
38% |
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Totalmente de acuerdo |
8 |
21% |
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Total |
37 |
100% |
Los resultados evidenciaron que los estudiantes accedieron a los recursos necesarios para cumplir con sus tareas, mostrando una tendencia favorable en el desarrollo de habilidades relacionadas con la independencia en el aprendizaje.
Tabla 11: Comprende instrucciones básicas para desarrollar actividades autónomas
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
2 |
5% |
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En desacuerdo |
4 |
11% |
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Neutral |
7 |
19% |
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De acuerdo |
15 |
41% |
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Totalmente de acuerdo |
9 |
24% |
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Total |
37 |
100% |
Se evidenció que los estudiantes comprendieron instrucciones básicas que les permitieron desarrollar actividades de manera autónoma. Los resultados reflejaron que la organización de los rincones contribuyó a mejorar la comprensión de las tareas asignadas en el aula.
Tabla 12: Relaciona sus acciones con la responsabilidad en el cuidado de materiales
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Escala |
Frecuencia |
Porcentaje |
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Totalmente en desacuerdo |
2 |
5% |
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En desacuerdo |
5 |
14% |
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Neutral |
8 |
22% |
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De acuerdo |
13 |
35% |
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Totalmente de acuerdo |
9 |
24% |
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Total |
37 |
100% |
Los resultados indicaron que los estudiantes relacionaron sus acciones con la responsabilidad en el cuidado de materiales, evidenciando una tendencia favorable en la formación de hábitos de orden y compromiso dentro del entorno educativo.
Los resultados obtenidos evidenciaron que la organización de los rincones de aprendizaje influyó de manera favorable en la participación activa de los estudiantes en las actividades pedagógicas, lo cual coincide con lo planteado por Zosh et al. (2022), quienes sostienen que los entornos estructurados promueven el aprendizaje significativo mediante la exploración guiada. En el contexto de educación inicial, la disposición organizada del aula permitió que los niños interactuaran con los recursos educativos de manera espontánea, fortaleciendo su interés por participar en experiencias de aprendizaje activas.
Se observó que la accesibilidad de los materiales en los rincones de aprendizaje facilitó la interacción de los estudiantes con los recursos didácticos, evidenciando coherencia con lo propuesto por Weisberg et al. (2021), quienes destacan la importancia del aprendizaje basado en el juego como estrategia para favorecer el desarrollo cognitivo. En la práctica educativa, la organización adecuada del ambiente permitió optimizar el tiempo pedagógico y mejorar la participación de los estudiantes en las actividades propuestas.
Los resultados reflejaron que los estudiantes lograron identificar la función de los rincones de aprendizaje, lo cual coincide con Berk (2023), quien sostiene que los entornos organizados favorecen el desarrollo de habilidades cognitivas y sociales en la infancia. En el aula, la distribución estratégica de los espacios contribuyó a mejorar la comprensión de las actividades y fortaleció la interacción entre los estudiantes.
Se evidenció que la organización del aula favoreció la participación activa de los estudiantes en actividades lúdicas, lo cual se relaciona con Hirsh-Pasek et al. (2022), quienes destacan que el aprendizaje mediante el juego contribuye al desarrollo de habilidades del siglo XXI. En el contexto educativo, la implementación de rincones de aprendizaje permitió atender las necesidades e intereses de los estudiantes, favoreciendo experiencias educativas significativas.
Los resultados obtenidos demostraron que la organización de los rincones de aprendizaje contribuyó al fortalecimiento del proceso educativo en educación inicial, lo cual coincide con lo planteado por la OECD (2021), quienes destacan la importancia de los entornos educativos estructurados para mejorar la calidad del aprendizaje. En la experiencia pedagógica, los estudiantes mostraron mayor interés en participar en actividades organizadas que promovieron el aprendizaje activo.
En relación con la variable desarrollo de la autonomía, los resultados evidenciaron que los estudiantes utilizaron los materiales escolares de manera progresivamente independiente, lo cual coincide con Ryan y Deci (2020), quienes señalan que la autonomía favorece la motivación intrínseca en el aprendizaje. En el aula de educación inicial, la organización de los rincones permitió que los estudiantes desarrollen confianza en sus capacidades para realizar actividades.
Se observó que los estudiantes participaron activamente en actividades sin requerir indicaciones permanentes, evidenciando coherencia con Whitebread et al. (2021), quienes destacan la importancia de la autorregulación en el aprendizaje infantil. En el contexto educativo, el fortalecimiento de la autonomía permitió que los estudiantes asumieran responsabilidades en el desarrollo de sus tareas.
Los resultados indicaron que los estudiantes comprendieron instrucciones básicas para desarrollar actividades autónomas, lo cual coincide con Denham (2020), quien señala que el desarrollo socioemocional influye en la capacidad del niño para interactuar con su entorno educativo. En la práctica docente, el acompañamiento pedagógico facilitó la construcción progresiva de habilidades relacionadas con la independencia.
Se evidenció que la organización del entorno educativo favoreció el acceso a los recursos necesarios para cumplir con las tareas, lo cual coincide con Zimmerman (2020), quien sostiene que la autorregulación constituye un elemento fundamental en el proceso de aprendizaje autónomo. En el aula, los estudiantes demostraron mayor seguridad en la ejecución de actividades cuando el ambiente se encontraba estructurado.
Los resultados demostraron que el desarrollo de la autonomía se fortaleció mediante la implementación de estrategias pedagógicas basadas en la organización del aula, lo cual coincide con UNESCO (2022), quienes destacan la importancia de promover entornos educativos que favorezcan el aprendizaje integral. En el contexto de educación inicial, la adecuada organización de los rincones contribuyó a mejorar la participación activa y la responsabilidad en el uso de materiales educativos.
CONCLUSIÓN
Los resultados del estudio permitieron concluir que la organización de los rincones de aprendizaje influyó favorablemente en el desarrollo de la autonomía en los estudiantes de 4 a 5 años de Inicial 1, evidenciando que la estructuración adecuada del ambiente educativo favoreció la participación activa en las actividades pedagógicas. La disposición organizada de los espacios facilitó el acceso a los materiales y permitió que los estudiantes interactúen con los recursos de manera progresivamente independiente, fortaleciendo habilidades relacionadas con la responsabilidad y el orden dentro del aula.
Se concluyó que la organización de los rincones de aprendizaje contribuyó al fortalecimiento de habilidades cognitivas y sociales necesarias para el aprendizaje significativo en educación inicial. Los estudiantes demostraron mayor interés en participar en actividades cuando los materiales se encontraban disponibles de forma accesible y organizada, lo cual permitió mejorar la interacción con el entorno educativo y favorecer la construcción del conocimiento mediante la exploración guiada.
Asimismo, se determinó que el desarrollo de la autonomía se evidenció en la capacidad de los estudiantes para realizar actividades sin necesidad de ayuda constante, mostrando avances en la toma de decisiones y en la ejecución de tareas escolares. La organización del ambiente educativo permitió que los niños comprendan la función de los materiales y desarrollen mayor seguridad en sus capacidades para participar en experiencias de aprendizaje de manera independiente.
Se recomienda que los docentes de educación inicial implementen estrategias pedagógicas basadas en la organización de los rincones de aprendizaje, considerando las características evolutivas de los estudiantes y la selección adecuada de materiales didácticos. La planificación de espacios estructurados permitirá mejorar la participación activa de los niños y fortalecer el desarrollo de habilidades relacionadas con la autonomía en el proceso educativo.
Las implicaciones prácticas del estudio evidencian que la organización de los rincones de aprendizaje constituye una estrategia pedagógica efectiva para fortalecer la autonomía en estudiantes de educación inicial. La adecuada estructuración del ambiente educativo permite optimizar el tiempo pedagógico, mejorar la participación activa y favorecer el desarrollo integral de los niños, contribuyendo al logro de aprendizajes significativos desde edades tempranas.
REFERENCIAS
Berk, L. E. (2023). Development through the lifespan (8th ed.). Pearson.
Bronson, M. B. (2021). Self-regulation in early childhood: Nature and nurture. Guilford Press.
Darling-Hammond, L., Flook, L., Cook-Harvey, C., Barron, B., & Osher, D. (2020). Implications for educational practice of the science of learning and development. Applied Developmental Science, 24(2), 97–140. https://doi.org/10.1080/10888691.2018.1537791
Denham, S. A. (2020). Emotional competence during childhood and adolescence. Child Development Perspectives, 14(1), 1–7. https://doi.org/10.1111/cdep.12360
Ferretti, L. K., Bub, K. L., & Clements, D. H. (2021). The role of executive function in early childhood learning: A review of research and implications for practice. Frontiers in Psychology, 12, 680405. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2021.680405
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