Estrategias de educación emocional en las aulas de la primera infancia

 

Emotional education strategies in early childhood classrooms

 

Anahi Sisalema1, Vianca Villavicencio2, Cristina Merino3

1Universidad Central del Ecuador, ajsisalema@uce.edu.ec, https://orcid.org/0009-0001-3544-167X, Ecuador

2Universidad Central del Ecuador, vmvillavicencio@uce.edu.ec, https://orcid.org/0009-0008-5559-878X, Ecuador

3Universidad Central del Ecuador, cemerinot@uce.edu.ec, https://orcid.org/0000-0002-9275-0727, Ecuador

 

 

Información del Artículo

 

RESUMEN

 

 

Trazabilidad:

Recibido 04-03-2025

Revisado 05-03-2025

Aceptado 16-03-2025

 

 

Este artículo analiza diversas estrategias de educación emocional que transforman la enseñanza en una experiencia integral, fomentando la empatía, la autoconciencia y la gestión emocional. Para profundizar en su implementación en las aulas de la primera infancia, se llevó a cabo una investigación sistemática basada en la metodología PRISMA, con el propósito de proporcionar a docentes y padres herramientas que fortalezcan la inteligencia emocional de los niños. Los hallazgos de la revisión destacan que, mediante juegos, relatos y actividades creativas, los educadores pueden generar un ambiente en el que los niños se sientan seguros para expresar sus emociones y establecer relaciones sanas. La incorporación de estas prácticas en el aula no solo favorece su desarrollo integral, sino que también sienta las bases para formar adultos emocionalmente competentes y resilientes, capaces de afrontar los desafíos del futuro con seguridad y empatía. Además, la integración de la inteligencia emocional en el ámbito educativo fortalece la capacidad de los estudiantes para comprender y gestionar sus propias emociones, impulsando así transformaciones significativas en los sistemas educativos.

 

Palabras Clave:

Educación emocional

Educación inicial

Estrategias

Inteligencia emocional

Emociones

 

 

 

Keywords:

Emotional education

Initial education

Strategies

Emotional intelligence

Emotions

 

 

ABSTRACT

This article analyzes various emotional education strategies that transform teaching into a holistic experience, fostering empathy, self-awareness, and emotional management. To delve deeper into their implementation in early childhood classrooms, a systematic investigation based on the PRISMA methodology was conducted, aiming to provide teachers and parents with tools to strengthen children's emotional intelligence. The review findings highlight that, through games, storytelling, and creative activities, educators can create an environment where children feel safe to express their emotions and build healthy relationships. The incorporation of these practices in the classroom not only promotes their holistic development but also lays the foundation for shaping emotionally competent and resilient adults who can face future challenges with confidence and empathy. Furthermore, integrating emotional intelligence into the educational environment enhances students' ability to understand and manage their own emotions, thereby driving meaningful transformations in educational systems.

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

En un ambiente en el que las emociones juegan un papel crucial en el aprendizaje y el crecimiento, las aulas se convierten en espacios excepcionales donde los niños de 3 a 5 años no solo obtienen saberes académicos, sino que también aprenden a explorar el amplio espectro de sus sentimientos. Este artículo analiza diversas estrategias de educación emocional que convierten la enseñanza en una experiencia integral, promoviendo la empatía, la autoconciencia y la gestión emocional. Investigaciones recientes (Campoverde, et al, 2024; Pineda, 2022) sugieren que los niños que reciben formación emocional temprana tienen menos probabilidades de experimentar trastornos emocionales y conductuales en la niñez y adolescencia, además se ha demostrado que ayudan significativamente a mejorar sus habilidades sociales y la autorregulación emocional.

Cada persona tiene diferentes formas de expresar sus emociones dependiendo de su personalidad, experiencia y la situación que haya experimentado (Sánchez, et al. 2021), por ello, las emociones desempeñan un papel crucial en el proceso de aprendizaje, ya que, si los estudiantes logran manejar sus emociones y se sienten motivados, conseguirán un mejor rendimiento académico.

La educación emocional, está relacionada con la formación de competencias emocionales. Entre las competencias emocionales que se requieren se encuentran las siguientes:

 

 

La educación emocional desde una edad temprana es crucial para prevenir problemas de salud mental y promover un bienestar general. La falta de esta educación puede tener consecuencias negativas a largo plazo. Barragán (2013), de la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil, en su investigación titulada "Estrategias socioafectivas para desarrollar la inteligencia emocional en niños de 4 a 5 años", argumenta que la limitada implementación de estrategias socioafectivas en el desarrollo de la inteligencia emocional impacta negativamente en la estimulación social que los niños deben recibir durante su etapa escolar inicial. Por su parte, las autoras Bastidas y Mendoza (2018), en su proyecto de titulación, concluyen que la familia actúa como el principal agente de socialización, favoreciendo el desarrollo emocional del niño y asegurando su identidad personal y social. Por lo tanto, es fundamental que la escuela promueva la convivencia escolar y familiar a través de diversas actividades y estrategias para los niños que están comenzando su etapa escolar.

 La educación emocional debe enfocarse en cultivar tres habilidades fundamentales: la habilidad de entender las emociones, la habilidad de expresarlas de manera constructiva y la habilidad de escuchar a los demás, así como de empatizar con sus sentimientos (Vivas, Mireya. 2003), el comprender nuestras propias emociones y las de los demás es importante para establecer relaciones saludables y efectivas. La correcta expresión de las emociones no solo ayuda a comunicarse mejor, sino que también fomenta un ambiente más positivo y colaborativo. 

La educación emocional en la primera infancia es fundamental, debido que durante los primeros años de vida los niños experimentan una rápida evolución emocional que influye significativamente en su bienestar y en su capacidad para interactuar con los demás. Las personas adoptan y sostienen conductas proactivas que benefician la salud, lo que implica la práctica de estilos de vida saludables que promueven el bienestar físico y la longevidad, además al proporcionarles habilidades necesarias para gestionar sus emociones y relacionarse con los demás, se les está preparando no solo para enfrentar los retos del presente, sino también para convertirse en adultos resilientes y empáticos, previniendo problemas emocionales futuros, como la ansiedad y la impulsividad (Benavent, 2021; López, 2005).

Por ello, se llevó a cabo una investigación sistemática con el propósito de analizar estrategias de educación emocional en las aulas de la primera infancia. Su objetivo es proporcionar a los docentes herramientas esenciales para el desarrollo de su inteligencia emocional, el fortalecimiento de su autoestima y la creación de un entorno de convivencia armónica y respetuosa que favorezca el crecimiento integral de los niños.

Se busca que la escuela sea un espacio donde los niños se sientan seguros y valorados, lo que no solo impacta positivamente en su desarrollo personal, sino que también contribuye a la construcción de comunidades escolares más inclusivas y solidarias. De esta manera, la educación emocional se consolida como un pilar fundamental para el bienestar y la formación de individuos emocionalmente equilibrados, capaces de afrontar los desafíos de la vida con una actitud positiva.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

 

El trabajo de investigación adoptó un enfoque cualitativo y descriptivo, centrado en caracterizar las estrategias de educación emocional en las aulas de la primera infancia y evaluar su efectividad en el desarrollo emocional de los niños. Este estudio se llevó a cabo mediante una revisión sistemática, cuyo objetivo fue identificar, analizar y recopilar toda la información relevante relacionada con el tema propuesto.

El análisis realizado fue evaluado utilizando el método PRISMA y sus pautas para revisiones sistemáticas. Según Moher et al. (2014), la implementación de directrices como PRISMA ha sido crucial para estandarizar los reportes en revisiones sistemáticas y metaanálisis, minimizando errores sistemáticos y sesgos de selección. Esto ha permitido mejorar la rigurosidad metodológica en diversas disciplinas. De acuerdo con Cramarenco et al. (2023), este enfoque constituye una herramienta valiosa para la elaboración de revisiones sistemáticas bien estructuradas en diferentes áreas científicas. La declaración PRISMA. (2020), se diseñó para ayudar a los autores de revisiones sistemáticas a documentar de manera transparente el porqué de la revisión, qué hicieron los autores y qué encontraron. 

La búsqueda inicial generó un total de 277 documentos, los cuales fueron localizados en las bases de datos de Dialnet, Google Scholar y Scielo, y que fueron publicados entre 2015 al 2025. Esta búsqueda se inició en diciembre del 2024 y se utilizaron combinaciones de términos como Educación emocional, Educación inicial, Inteligencia emocional. Asimismo, se establecieron ciertos criterios para la selección de estos artículos, los cuales se presentan a continuación en la tabla 1.

 

Tabla 1: Criterios de exclusión e inclusión

 

Criterio

Inclusión

Exclusión

Fecha de publicación

Investigación en los últimos 10 años

Investigaciones que no se encuentren entre los últimos 10 años

Idioma

Español

Estudios que no sean en el idioma señalado

Tipo de estudio

Investigaciones Experimentales

Investigaciones Aplicadas

Investigación Documental

Descriptivo

Estudio de Caso

Población estudiada

Educación Inicial y Preparatoria

Educación Primaria, Secundaria y Universitaria

Relevancia del tema

Investigaciones Cualitativas

Investigaciones Cuantitativas

Acceso completo del texto

Investigaciones Libres

Investigaciones Restringidas

 

Los registros identificados mediante la búsqueda son (n= 277), luego se realizó un primer cribado de los documentos encontrados en el cual se eliminaron documentos duplicados, los cuales fueron escogidos solo (n= 218) de ellos considerados aptos para los fines del estudio. Luego, a esta cantidad de artículos, se les hizo la lectura de sus resúmenes, dando como resultado (n=95) documentos eliminados; seguidamente, se analizó el cuerpo de cada artículo, resultando (n= 13) de ellos eliminados por presentar problemas de acceso, debido a que no incluían estudios empíricos (n= 33), y porque su idioma era diferente a los señalados (n= 65).

El resultado de todo este proceso para realizar la revisión sistemática fue de (n= 12) artículos, los cuales dieron cumplimiento a los criterios de inclusión señalados en la figura 1.

 

 

Diagrama

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Fig. 1: Proceso de selección para la revisión.

 

Para lograr una mayor efectividad durante el proceso, se utilizó la búsqueda avanzada proporcionada por Google Scholar lo que permitió un filtrado más preciso de los términos en todo el documento.

En la búsqueda booleana realizada, se utilizaron los operadores "AND" y "OR". El operador "AND" se empleó para que la búsqueda, que incluía todos los términos, fuera más precisa, mientras que "OR" se utilizó para obtener resultados que incluyeran uno u otro de los términos utilizados. Se consideraron las siguientes combinaciones: (Educación Emocional OR Educación Inicial OR Inteligencia Emocional) AND (habilidades emocionales OR emociones).

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

 

Tabla 2: Síntesis de algunos artículos examinados

 

Autor y Año

Título

Palabras clave

Metodología

Conclusiones

Córdova, 2021

El cuento infantil, como estrategia didáctica, para el desarrollo emocional en la educación inicial

Desarrollo emocional; emociones básicas; cuento.

Método científico, indutivo - dedutivo, descritivo e  

analítico - sintético.

La mayor parte de los niños tomaron conciencia sobre el desarrollo emocional, lo que significa:   

conocer emociones básicas; reconocer situaciones emocionales, comprender y manejar emociones en sí mismos y en los demás.

Fernández y Montero, 2016

Aportes para la educación de la Inteligencia Emocional desde la Educación Infantil

Inteligencia emocional, educación infantil, desarrollo emocional (Tesauro Eric),  

inteligencia, cognición.

Investigación de enfoque cualitativo

 

la Inteligencia Emocional es un proceso natural que puede desarrollarse a lo largo de toda la vida, aunque los primeros años son especialmente familiar y escolar.

Flores et al, 2023

 

La inteligencia emocional en la práctica pedagógica

Inteligencia Emocional;  

Emociones; Práctica docente; Enseñanza y 

Aprendizaje

Análisis teórico, documental y  

Bibliográfico.

Se debe asumir el reto de formar docentes  

emocionalmente que puedan solucionar de 

forma segura y eficiente todas las circunstancias 

que se presenten en su práctica pedagógica 

para lograr obtener como resultado una escuela 

saludable, competente y feliz.

Boconzaca et al., 2025

Inteligencia Emocional como Pilar del Desarrollo  

Socioemocional en el Nivel Inicial

Inteligencia  

emocional, desarrollo  

socioemocional,  

educación inicial,  

estrategias  

pedagógicas,  

convivencia escolar.

Enfoque Cualitativo

Investigación Documental

Fortalecer la  

formación docente, como también la integración de estrategias pedagógicas centradas en la  

IE, basadas en literatura infantil.

Cepa et al., 2017

La educación emocional en la infancia: una estrategia inclusiva

Competencias emocionales, educación infantil, alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, educación  

inclusiva, educación emocional.

Investigación Experimental

El Programa EMO-ACCIÓN mejora la competencia emocional del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, lo que evidencia el importante potencial inclusivo del mismo

Gómez et al. 2017

Primera infancia y educación emocional

Agentes educativos, Educación emocional,  

Educación integral, Primera infancia.

 

Investigación enfoque cualitativo.

Investigación de enfoque cualitativo.

La educación inicial debe incluir contenidos educativos que se centren en el  

desarrollo de las capacidades de los niños. La educación inicial debe  

ocuparse de aquellas capacidades que posibiliten la interacción de los niños en el  

mundo como seres sociales: promoción de la autonomía, participación en el mundo  

social y cultural, vínculos afectivos, y todo aquello que configura el desarrollo  

integral del ser humano en estos primeros años de vida.

Coronel et al., 2024

Estrategias de Juego Dirigido para el Desarrollo Cognitivo y  

Socioemocional en la Educación Inicial.

Juego dirigido,

Desarrollo cognitivo,

Desarrollo socioemocional,  

Educación inicial,

Estrategias pedagógicas,

Aprendizaje infantil.

Estudios empíricos

Investigación de enfoque cualitativo

El juego dirigido es una estrategia educativa eficaz que no  

solo promueve el desarrollo cognitivo, sino que también mejora las habilidades socioemocionales.

García  y Navarrete, 2022

Estrategia lúdica para el desarrollo de la inteligencia emocional en estudiantes de preparatoria

Actividades; emociones; estrategia lúdica; inteligencia emocional; socialización.

Investigación descriptiva

 

Los resultados del diagnóstico efectuado  

evidenciaron grandes dificultades y 

desconocimiento (docentes y padres de familia) 

en lo relacionado a la inteligencia emocional.

Cruzata,  Paredes  y Reyes, 2023

Ludicidad, aprendizaje y desarrollo socioemocional: una mirada en la primera infancia

Experiencias de aprendizaje lúdicas; aprendizaje; educación inicial;  

habilidades socioemocionales

Investigación de enfoque cualitativo

 

Es necesario promover  

y ofrecer los espacios para lograr reconocer las emociones propias y adquirir la autorregulación. La autorregulación muchas veces se genera de forma inconsciente, ya que el ser humano 

actúa siguiendo las normas sociales de convivencia.

Rodríguez, Palma y Salgado, 2020

Docentes emocionalmente inteligentes. Importancia de la Inteligencia  

Emocional para la aplicación de la Educación Emocional en la práctica 

pedagógica de aula

Emociones, aprendizaje, docente, sistema escolar, formación integral.

Enfoque  

descriptivo y procesamiento documental

Evidenciar la importancia de comprender  

que, al educar las respuestas emocionales en función del bienestar humano, se puede 

modificar positivamente el rumbo de las decisiones que toma una persona en su vida.

Miranda et al, 2022

Inteligencia emocional en la formación  

del profesorado de educación infantil y 

primaria

Docente de preescolar; docente de escuela primaria; formación profesional superior; educación  

permanente; habilidades emocionales.

Enfoque cuantitativo

Los maestros/as son modelos importantes para el  

comportamiento infantil, lo que nos lleva a subrayar la importancia del aprendizaje vicario y el 

mecanismo cerebral espejo, que posibilitan durante la infancia la adquisición de ciertos 

aprendizajes, actitudes, valores y conductas a través de lo que se observa en dichos modelos de 

Referencia.

Montijano et al, 2019

Leer y sentir: la educación emocional y literaria en educación infantil

Educación Infantil, inteligencia, emoción, literatura,

Mediador.

Enfoque cuantitativo

 

La lectura literaria, entendida desde la interrelación de las emociones y la LIJ, se convierte en un

medio de expresión emocional para el lector-alumno, y una herramienta

imprescindible para el trabajo preventivo de situaciones conflictivas. 

 

En el marco de esta investigación, se han explorado diversas estrategias de educación emocional en las aulas de la primera infancia con el objetivo de proporcionar a los niños las herramientas necesarias para su desarrollo emocional. Como se mencionó, uno de los aspectos más relevantes de la investigación fue la identificación de estrategias de educación emocional en las aulas de la primera infancia, según Bisquerra Alzina, Álvarez Fernández, & Grup de Recerca en Orientación Psicopedagógica (2000), la educación emocional es entendida como un proceso formativo que ayuda al desarrollo de las emociones y va de la mano con los logros y aprendizajes cognitivos del ser humano y de su personalidad de manera integral, con el fin de que el sujeto pueda asumir de mejor manera las diferentes situaciones en que nos pone la vida cotidiana, buscando alcanzar el bienestar personal y social.

Estos hallazgos coinciden con investigaciones previas que resaltan la importancia de la educación emocional en las primeras etapas del desarrollo.

 

¿Qué es la inteligencia emocional?

Las emociones son fundamentales para la experiencia humana. Son importantes porque nos permiten reaccionar rápidamente ante situaciones inesperadas de manera automática. Funcionan como impulsos que nos llevan a actuar de inmediato ante un evento específico (Córdova et al., 2021). Por lo que la inteligencia emocional es la capacidad de identificar, reconocer y valorar tanto sus propias emociones como las de los demás, además de adquirir destrezas en su regulación y en la toma de decisiones. Los estudiantes deben adquirir estas habilidades emocionales y aplicarlas no solo en el aula, sino también en su vida diaria. La filosofía de la educación emocional busca enseñar aprendizajes útiles para la vida, enfocándose en el manejo y regulación de las emociones, la empatía, la identificación y resolución de problemas de manera significativa. Incluso la inteligencia emocional es una capacidad integrada por habilidades y destrezas observables, que engloba diversas capacidades cognitivas y que, a su vez, se relacionan con las dimensiones emocional, afectiva y social (Cepa et al., 2017; Fernández & Montero, 2016; García & Navarrete, 2022.)

Las emociones son fundamentales en la experiencia humana, permitiéndonos reaccionar de manera rápida y automática ante situaciones inesperadas, funcionando como impulsos que guían nuestras acciones inmediatas (Córdova et al., 2021). La inteligencia emocional es esencial para la vida diaria y el aula, implica identificar, reconocer y valorar las emociones propias y ajenas, además de regularlas y tomar decisiones. La educación emocional se centra en aprendizajes útiles para la vida, como el manejo de emociones, la empatía y la resolución de problemas. La inteligencia emocional integra habilidades y destrezas observables, abarcando capacidades cognitivas relacionadas con las dimensiones emocional, afectiva y social (Cepa et al., 2017; Fernández & Montero, 2016; García & Navarrete, 2022.)

 

¿Quiénes intervienen en el proceso de educación emocional?

Docente

Flores (2023) ha considerado crucial que el docente debe promover habilidades sociales y emocionales, que le ayuden a guiar sus clases de manera positiva. La formación del docente es esencial, debido a que un maestro que enseña emocionalmente a sus estudiantes les permite enfrentar situaciones problemáticas con mayor éxito y mejorar su autoestima. Además, reduce el riesgo de trastornos psicológicos y desánimos. Ser docente no se trata solo de transmitir conocimientos, también implica la transmisión emocional y la formación integral de las personas. Mientas que para Fernández & Montero (2016) mencionan que el rol del docente va más allá de simplemente impulsar el crecimiento de la inteligencia emocional en los estudiantes. También es crucial que los maestros se esfuercen por preservar la habilidad emocional de los niños a medida que crecen y progresan en su educación. Esta habilidad les permite abordar las emociones sin temor ni vergüenza.

Por otro lado, Boconzaca, et al (2025), sugieren que los educadores deben proporcionar herramientas para que los niños expresen sus emociones de manera clara y asertiva, así como para escuchar y entender los sentimientos de los demás. Además, resaltan la importancia de enseñar estrategias para manejar los conflictos de manera pacífica y colaborativa, promoviendo el respeto mutuo y la búsqueda de soluciones que beneficien a todas las partes.

El fomento de la inteligencia emocional (IE) en las aulas requiere la implementación de estrategias pedagógicas que vayan más allá del conocimiento académico. La gestión de conflictos en el aula se ha convertido en una estrategia pedagógica esencial para promover la IE, (Ochoa & Parra, 2024), como se citó en (Boconzaca, et al, 2025), subrayan la importancia de integrar la IE en las estrategias de resolución de conflictos, lo que permite a los estudiantes manejar situaciones emocionales difíciles de manera efectiva. Este enfoque no solo reduce los conflictos, sino que también fortalece la empatía y las habilidades de autorregulación de los niños.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) también se ha destacado como herramienta poderosa para fomentar la IE en la educación infantil, (Santamaria, 2024), como se citó en (Boconzaca et al., 2025), reconoce que el uso de recursos tecnológicos en el aula ayuda a los niños a comprender y gestionar sus emociones de manera interactiva. Las TIC permiten crear entornos de aprendizaje donde los niños pueden practicar la identificación y regulación emocional a través de juegos y actividades visuales.

Este estudio apoya la idea de que la Inteligencia Emocional (IE) en los docentes no es solo un rasgo personal deseable, sino una competencia fundamental para la implementación efectiva de la Educación Emocional en el aula (Costa, Palma & Salgado. 2020).

Se resalta la necesidad de que los docentes fomenten habilidades sociales y emocionales en los estudiantes, reconociendo que la formación docente es esencial para guiar las clases de manera positiva, permitiendo a los estudiantes enfrentar situaciones problemáticas con éxito y mejorar su autoestima (Flores, 2023). Además, se subraya la importancia de preservar la habilidad emocional de los niños a medida que crecen (Fernández & Montero, 2016) y de proporcionarles herramientas para expresar sus emociones de manera clara y asertiva, así como para manejar los conflictos de manera pacífica (Boconzaca et al., 2025). Integrar la Inteligencia Emocional (IE) en las estrategias de resolución de conflictos es crucial, fortaleciendo la empatía y las habilidades de autorregulación. Asimismo, se destaca el uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) como recursos valiosos para fomentar la inteligencia emocional en un entorno interactivo, permitiendo a los niños practicar la identificación y regulación emocional. lo que convierte a la IE en una competencia fundamental para la implementación efectiva de la Educación Emocional en el aula (Costa, Palma & Salgado, 2020).

 

Familia

Es importante que los familiares cuenten con las herramientas necesarias para trabajar y practicar en casa el valor de las emociones con sus hijos. Para fomentar el desarrollo emocional del niño, es esencial ofrecerle un contacto cálido, afectuoso y cercano, acompañado de constantes muestras de cariño, buen trato, cuidado, respeto, aceptación y protección. Esto comienza con la relación con su madre y su círculo familiar más cercano, y se extiende a los profesionales que lo cuidan. Estas experiencias fomentan la identificación y la conexión del niño con su familia, otras personas y grupos más grandes, esto contribuye a construir una autoestima sólida, seguridad, confianza, identidad personal, la expresión de su cultura y otros aspectos saludables que formarán su personalidad (Córdova et al., 2021; Flores, 2023.)

Según Bisquerra Alzina, Álvarez Fernández, & Grup de Recerca en Orientación Psicopedagógica (2000), la educación emocional es un proceso educativo continuo y permanente que tiene como objetivo potenciar el desarrollo emocional como complemento esencial del desarrollo cognitivo, para capacitar a los individuos para manejar diferentes situaciones de la vida y alcanzar el bienestar personal y social. Un enfoque sistemático de los aspectos cognitivos y emocionales enfatiza la necesidad de que la familia y la escuela converjan, permitiendo a las personas reconocer sus fortalezas y debilidades, incluidas cualidades humanas esenciales como la autoconciencia, el autocontrol, la empatía y la resolución de conflictos. (Gómez, 2017).

Es crucial que los padres cuenten con las herramientas necesarias para cultivar el valor de las emociones en sus hijos desde casa, ofreciendo un ambiente cálido, afectuoso y cercano, con muestras constantes de cariño, respeto, cuidado y protección. Este entorno, que comienza con la relación con la madre y se extiende al círculo familiar y cuidadores, fortalece la identificación y conexión del niño con su entorno, fomentando una autoestima sólida, seguridad, confianza, identidad personal y otros aspectos saludables que moldean su personalidad. La investigación arrojo que lo emocional toma un papel preponderante en la vida del sujeto. De allí la importancia de trabajar privilegiando dichos aprendizajes, ya que con ellos se espera aumentar las posibilidades hacia la realización personal y la construcción de mejores seres humanos y grupos sociales. A su vez, se espera que la educación emocional disminuya la prevalencia de factores de riesgo, dotando al sujeto desde edades muy tempranas de herramientas que le permitan afrontar la vida y sus vicisitudes. (Gómez, 2017).

 

Estrategias para desarrollar la inteligencia emocional

Desarrollo de la I.E. del docente

Fernández & Montero (2016) mencionan que es crucial reconocer que los maestros influyen activamente en el ambiente emocional del aula. Por lo tanto, cada educador debe trabajar en su propio desarrollo emocional para poder guiar a sus alumnos en su educación emocional. Dado que los estudiantes aprenden imitando, por lo que los maestros deben ser modelos para seguir, por lo cual es importante que los docentes adquieran habilidades emocionales a través de programas de aprendizaje socioemocional. Cuanto más se involucren, mayor será su empatía para comprender, observar y trabajar con los alumnos, contribuyendo al desarrollo de sus habilidades.

Según (Mora et al., 2022) en su investigación nos dice que la inteligencia emocional se compone de habilidades que pueden desarrollarse desde una edad temprana y mantenerse a lo largo de la vida, lo que resalta la importancia de la familia y del profesorado. Estos actores clave son los primeros referentes socioemocionales para los niños, y son los encargados de proporcionarles una educación emocional apropiada, que les permita adquirir y fortalecer sus habilidades en este campo.

Si bien la importancia de la inteligencia emocional es cada vez más evidente, este estudio revela una inquietante carencia de formación en esta área entre los docentes de educación infantil y primaria. Esta deficiencia, también señalada por (Mora, 2022). la destaca la apremiante necesidad de revisar y fortalecer los programas de formación docente, para asegurar que los futuros maestros estén equipados con las habilidades emocionales necesarias para apoyar el desarrollo integral de sus alumnos. Fernández & Montero (2016) destacan la influencia activa de los maestros en el ambiente emocional del aula, enfatizando la necesidad de que cada educador trabaje en su propio desarrollo emocional para guiar a los alumnos en su educación emocional. La formación emocional del profesorado es crucial para gestionar el clima socioemocional del aula. Esto permite a los docentes convertirse en buenos líderes, manejar situaciones inesperadas, relacionarse empáticamente, trabajar en grupo, abordar situaciones estresantes, motivar a los alumnos y ser asertivos.

 

Narrativa literaria

La lectura busca formar lectores que comprendan su propia realidad y la de los demás, y que sean capaces de expresar sus emociones y sentimientos, así también como fomentar el gusto por la lectura en su tiempo libre y formar personas empáticas y con pensamiento crítico. Las historias y cuentos son herramientas efectivas para introducir conceptos emocionales. Es importante que en los cuentos utilizados destaquen las emociones, permitiendo a los niños identificarse con los personajes y experimentar sus sentimientos, y que las ilustraciones reflejen de forma clara y coherente la expresión gestual de la emoción representada.

Los niños que leen o escuchan cuentos de hadas desarrollan habilidades para identificar las emociones, reconocer con qué personajes se identifican y controlan la expresión de sus sentimientos. Cuando un niño es consciente de lo que siente y se le proporcionan los medios adecuados para expresarlo, puede canalizar sus emociones internas y construir una personalidad equilibrada (Córdova et al., 2021)

Mientras que, Montijano, B (2019) nos menciona que se debe crea un ambiente cómodo y relajado en el aula para fomentar una conexión con la lectura literaria en esto se podría incluir un rincón de lectura con una alfombra cómoda, almohadas suaves, y estantes con libros accesibles. Es importante que el espacio sea tranquilo y libre de distracciones. Se debe implementar actividades que permitan a los estudiantes combinar la reflexión individual con el trabajo en equipo. Esto les ayudará a aprender a debatir y respetar a los demás, el uso de cuentos estimula el componente emocional y facilita el análisis de otras realidades.

Para Fernández & Montero (2016) junto al relato de los cuentos se puede implementar el teatro como una herramienta para fomentar el desarrollo social y emocional, además de asignar roles y responsabilidades en estas actividades ayuda a los niños a socializar, sentirse parte de un grupo, ser aceptados e incluso a ser el centro de atención, lo que impulsa su autoestima. Además, explorar las lecturas y las emociones de los personajes permite abordar sentimientos como la empatía, el compañerismo y la solidaridad, cultivando valores importantes.

La lectura tiene como objetivo formar lectores que comprendan su realidad y la de los demás, expresen sus emociones, disfruten de la lectura en su tiempo libre y desarrollen empatía y pensamiento crítico. Los cuentos, con sus emociones destacadas e ilustraciones coherentes, son herramientas efectivas para introducir conceptos emocionales, permitiendo a los niños identificarse con los personajes y experimentar sus sentimientos (Córdova et al., 2021). Montijano (2019) sugiere crear un ambiente cómodo y relajado en el aula, como un rincón de lectura, y actividades que combinen reflexión individual y trabajo en equipo para fomentar la conexión con la lectura literaria y el respeto mutuo. Además, Fernández & Montero (2016) proponen el teatro como herramienta para el desarrollo social y emocional, asignando roles y explorando las emociones de los personajes para cultivar valores como la empatía, el compañerismo y la solidaridad.

 

Juego dirigido

El juego es una herramienta importante para que los niños exploren nuevas maneras de comunicarse y al mismo tiempo comprendan mejor sus emociones. A través del juego, los niños se expresan de forma natural, y es donde los docentes puedan observar cómo se comportan en situaciones reales y obtener información sobre su desarrollo socioemocional. El juego dirigido, a diferencia del juego libre o espontáneo, implica la intervención de un adulto que orienta y guía las actividades de los niños hacia objetivos educativos específicos. Esto permite que el juego no solo sea una actividad lúdica, sino también una estrategia pedagógica que puede ser planificada y estructurada para promover el aprendizaje (Campozano, 2024).

La investigación revela que el juego dirigido, si se aplica correctamente, resulta ser una estrategia valiosa para impulsar el avance cognitivo y socioemocional en los primeros años de la educación. Su naturaleza estructurada y orientada a metas simplifica la internalización de competencias particulares y estimula las relaciones interpersonales constructivas (Campozano, 2024).

 

Lúdicas

El uso de estrategias lúdicas en la educación inicial representa una valiosa herramienta pedagógica para prevenir dificultades en etapas educativas posteriores, gracias a sus importantes bondades. En la actualidad, se considera fundamental integrar el juego en cualquier actividad de aprendizaje infantil, ya que tanto los niños como sus educadoras comparten la visión de que jugar es sinónimo de aprender (Cruzata, Paredes & Reyes, 2023). 

Si bien esta investigación valida el potencial de las estrategias lúdicas para mejorar el desarrollo socioemocional, su implementación efectiva enfrenta retos. La falta de recursos y formación docente, junto con la dificultad para adaptar las actividades a cada niño, pueden reducir su impacto. Es necesario invertir en la formación de los educadores y crear ambientes lúdicos inclusivos, estimulantes y accesibles. (Cruzata, Paredes & Reyes, 2023), Los hallazgos de esta investigación sugieren que los docentes pueden utilizar una variedad de estrategias lúdicas para promover la inteligencia emocional en sus estudiantes. Al incorporar juegos, actividades creativas y simulaciones en el aula, los docentes pueden crear un ambiente de aprendizaje más atractivo, estimulante y efectivo para el desarrollo socioemocional de los jóvenes. García y Navarrete (2022)

 

CONCLUSIÓN

 

En conclusión, esta investigación considera importante la educación emocional en la primera infancia. Los resultados obtenidos respaldan que las estrategias de educación emocional son necesarias para su desarrollo cognitivo, social, rendimiento académico, además de la autonomía, la responsabilidad y la empatía, previniendo problemas emocionales futuros y contribuyendo a la formación de individuos equilibrados, capaces de construir relaciones positivas y comunidades escolares más inclusivas y solidarias. Así también, los hallazgos de este estudio resaltan la importancia de proporcionarles entornos donde puedan aprender a manejar sus emociones adecuadamente y fomentar relaciones armoniosas con los demás, al tiempo que se reconoce el papel fundamental de los padres y los maestros a la hora de modelar y apoyar este desarrollo. Al priorizar la inteligencia emocional tanto en el hogar como en el aula, podemos no solo promover el bienestar personal y social del niño, sino que también potencia su desarrollo.

 

REFERENCIAS

 

Barragán, S. (2013). Estrategias socioafectivas para desarrollar la inteligencia emocional en los niños de 4 a 5 años. Obtenido de tesis: http://repositorio.ulvr.edu.ec/handle/44000/765

Bastidas, K., & Mendoza, M. (2018). El rol de los padres de familia y su influencia en el comportamiento emocional y social de los niños de 3 años del Centro de educación inicial Padre Juan de Velasco del periodo lectivo 2017. http://repositorio.ulvr.edu.ec/bitstream/44000/2257/1/T-ULVR-2054.pdf

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