Enseñanza De Las Ciencias Sociales En Básica Secundaria y Media De las Instituciones Educativas De La Ciudad De Montería – Córdoba (Colombia)
Teaching of Social Sciences in Secondary and High School in Educational Institutions of the City of Montería – Córdoba (Colombia)
Lina María Argel Martínez1
1Universidad UMECIT de Panamá, linaargel.est@umecit.edu.pa, https://orcid.org/0009-0009-5297-0985, Colombia
|
Información del Artículo |
|
RESUMEN |
|
|
Trazabilidad: Recibido 14-08-2025 Revisado 15-08-2025 Aceptado 13-09-2025
|
|
La enseñanza de las Ciencias Sociales enfrenta desafíos significativos relacionados con la desconexión entre currículo y realidad social, la limitada implementación del pensamiento crítico y el debilitamiento de las competencias ciudadanas en contextos educativos. Por ello, esta investigación tiene como objetivo principal determinar los elementos necesarios para reconfigurar las metodologías de enseñanza en Ciencias Sociales, promoviendo el pensamiento crítico y la formación ciudadana en instituciones educativas públicas de Montería, Córdoba. El estudio adopta un enfoque cualitativo con diseño fenomenológico, utilizando técnicas como entrevistas semiestructuradas a docentes, grupos focales con estudiantes y revisión documental. Entre los principales hallazgos se identificaron la prevalencia de prácticas pedagógicas tradicionales, la débil integración de competencias ciudadanas y un uso limitado de tecnologías digitales como herramientas pedagógicas. Como conclusión central, se enfatiza la urgente necesidad de transformar las prácticas docentes desde una perspectiva socio-crítica, incorporando metodologías activas y contextualizadas que fortalezcan la participación estudiantil, la reflexión crítica y el compromiso con la realidad social, generando así aprendizajes significativos y promoviendo una ciudadanía activa y consciente. |
|
|
Palabras Clave: Ciencias Sociales Pensamiento crítico Estrategias de enseñanza Competencias ciudadanas Competencia digital docente |
|||
|
|
|||
|
Keywords: Social Sciences Critical thinking Teaching strategies Citizenship competencies Teachers’ digital competence |
|
ABSTRACT The teaching of Social Sciences faces significant challenges related to the disconnection between curriculum and social reality, the limited implementation of critical thinking, and the weakening of citizenship competencies in educational contexts. Therefore, this research aimed to determine the necessary elements to reconfigure Social Sciences teaching methodologies, fostering critical thinking and citizenship education in public schools in Montería, Córdoba. The study adopted a qualitative approach with a phenomenological design, using techniques such as semi-structured interviews with teachers, focus groups with students, and documentary review. The main findings revealed the prevalence of traditional pedagogical practices, the weak integration of citizenship competencies, and a limited use of digital technologies as pedagogical tools. As the central conclusion, the study emphasizes the urgent need to transform teaching practices from a socio-critical perspective, incorporating active and contextualized methodologies that strengthen student participation, critical reflection, and commitment to social reality, thereby generating meaningful learning and promoting active and conscious citizenship.
|
||
|
||||
INTRODUCCIÓN
En el contexto educativo contemporáneo, los procesos de enseñanza de las ciencias sociales enfrentan el desafío de trascender los modelos tradicionales de transmisión de conocimientos para responder a las demandas de una sociedad caracterizada por la globalización, la digitalización y la complejidad de los fenómenos sociales Dentro de esta dinámica, el pensamiento social se consolida como una categoría central, pues posibilita en los estudiantes la capacidad de interpretar críticamente la realidad, asumir posturas reflexivas y participar activamente en la construcción de ciudadanía democrática. Gutiérrez y Arana considera que: “el pensamiento social como objetivo educativo, facilita, según Dewey, salir de la rutina y planificar de manera consciente e intencional la actividad pedagógica en búsqueda de fines más científicos, humanos y sociales” (2014, p.122). Desde esta perspectiva, el pensamiento social se convierte en la categoría más importante para los estudiantes, ya que les brinda la perspectiva para reflexionar críticamente sobre la realidad y los aborda con un estilo observador y participativo hacia la construcción de su democracia.
Según Gutiérrez y Arana "el objetivo educativo del pensamiento social, como lo ha planteado Dewey, es interrumpir la rutina y establecer conscientemente la pedagogía en un camino científico que tenga una mayor utilidad humana o social" (2014, p. 122). Esto significa entonces que en el desarrollo del currículo de la escuela primaria su efectividad está limitada por prácticas que enfatizan la memoria sobre el pensamiento racional, la explicación y la interpretación. Esto nos lleva a reconsiderar nuestros enfoques pedagógicos para la enseñanza de las ciencias sociales; por lo tanto, necesitamos conceptualizar la conversación y también una cultura de razonamiento.
En este contexto, la introducción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) abre nuevas perspectivas para la innovación pedagógica. Investigaciones recientes han demostrado que con la mediación tecnológica el aprendizaje conjunto puede ser más interactivo y participativo, y que la reflexión crítica se ve mejorada por ello. Barba (2024) deja claro que entender nuestra vida pasada en relación con temas controvertidos en plataformas digitales permite a los estudiantes desarrollar valores clave como individuos y miembros de la sociedad, equipándolos para la complejidad del mundo actual.
De manera similar, en el contexto latinoamericano se ha realizado algún trabajo vinculando la instrucción sobre derechos humanos y la vida cívica-ciudadanía democrática en la educación con estrategias de nueva era mediadas por TIC. Valencia (2022) señaló que en el contexto de los procesos pedagógicos para las ciencias sociales, necesitamos seguir adelante con propuestas innovadoras que integren el respeto por los derechos humanos con actividades didácticas respaldadas por recursos digitales y reconocer al docente como un intermediario que ayuda a construir una cultura de paz.
Dichos hallazgos evidencian que el uso de la tecnología no debe reducirse a un complemento instrumental, sino que debe concebirse como un eje articulador de nuevas prácticas didácticas que fortalezcan el pensamiento social desde una perspectiva inclusiva, crítica y transformadora.
En consecuencia, se busca presentar diferentes investigaciones nacionales e internacionales estableciendo un punto de equilibrio entre la innovación TIC y el desarrollo del pensamiento social. El análisis permitirá identificar los avances, tendencias y vacíos investigativos en torno a este campo, así como aportar a la consolidación de un marco referencial que oriente futuras investigaciones y prácticas pedagógicas en contextos educativos diversos.
Naturaleza y Alcance de la Declaración
Es orientador y normativo por su naturaleza en el contexto académico y de investigación. Forma el fondo índice de la revisión sistemática. Este documento no es una mera declaración, sino una expresión de axiomas teóricos y estándares metodológicos que dan sentido y coherencia al trabajo. En este sentido, la declaración se concibe como un marco referencial que facilita establecer los límites del estudio, así como los objetivos, las categorías centrales de análisis y la perspectiva crítica desde la cual se aborda la enseñanza de las ciencias sociales mediada por la innovación en TIC.
En su extensión, se pretende que sea una contribución a la sistematización del pensamiento social con el uso pedagógico de la tecnología, lo que permite relacionar la teoría con la práctica en la educación, tanto a nivel nacional como internacional. Su importancia no se limita solo al ámbito académico, sino que también tiene implicaciones prácticas en términos de proporcionar orientaciones para el desarrollo de estrategias didácticas innovadoras, la formación docente para competencias digitales y la elaboración de políticas educativas más inclusivas.
Objetivos
El objetivo principal de este artículo de revisión sistemática fue llevar a cabo un análisis crítico de la investigación nacional e internacional sobre el desarrollo del pensamiento social dentro de la enseñanza de las ciencias sociales y su relación con la integración de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
Al identificar, seleccionar y sistematizar investigaciones previas, se espera analizar tendencias, brechas y contribuciones de la investigación, y lograr una comprensión de cómo la innovación pedagógica mediada por TIC influye en el desarrollo de los estudiantes como sujetos críticos, reflexivos y participativos.
Además, se pretende proporcionar un marco referencial de guías para que docentes e investigadores construyan intervenciones didácticas innovadoras que articulen la dimensión tecnológica con el fomento del pensamiento social como una competencia clave para la ciudadanía democrática en el siglo XXI.
Justificación
Este estudio es importante porque necesitamos enseñar las ciencias sociales de manera crítica e innovadora, no solo de formas que se adapten a una sociedad digital o global (Gutiérrez y Arana, 2014; Bayona, 2021). Aunque las mejoras regulatorias nacionales y los consejos de organizaciones internacionales han tenido efecto, como se muestra en numerosos informes, en muchos entornos educativos todavía es el caso que las prácticas tradicionales se resisten obstinadamente al cambio. Por lo tanto, los estudiantes son menos capaces de reflexionar críticamente y caso por caso sobre los problemas que enfrenta la sociedad (Gutiérrez et al., 2022).
Mientras tanto, el rápido desarrollo tecnológico ha dado lugar a una serie de nuevas herramientas pedagógicas que, sin embargo, requieren que las habilidades digitales de los docentes sean reforzadas si quieren ayudar a los estudiantes a aprender efectivamente estas (Espinoza, 2024; Della et al., 2025). Por lo tanto, este documento se justifica ya que reúne estas dos dimensiones esenciales en un todo cohesivo. De esto surge la oportunidad de idear prácticas de educación cívica que sean más inclusivas, de naturaleza colaborativa, críticas, así como efectivas para el aprendiz en situaciones de la vida real. En este sentido, este artículo no es solo un deleite académico: también proporciona material para formular políticas educativas y desarrollar nuevas estrategias didácticas para su uso en las escuelas.
El Estado del Arte
Antecedentes
Pensamiento social en las ciencias sociales
El tema de la filosofía social ha sido tratado desde diferentes posiciones, todas las cuales enfatizan su importancia en la educación integral. Sin embargo, sugieren que el pensamiento social es la capacidad de describir y calificar cosas, y también de ponerlas en contexto. Pero actualmente, el único espacio para la creatividad en la educación primaria de China es cuando los estudiantes copian nuevamente. Así que cuando las escuelas hacen lo contrario, provoca que todos se rebelen contra las políticas de seguro del espíritu y lleva a las universidades a un lugar peligroso, legitimado por la ley pero sin cultivo para su propia gente.
Además, Lian Le (2003) destacó que en la etapa de la escuela secundaria el desarrollo de habilidades sociales es extremadamente escaso, si no nulo, dado que los maestros no mejoran sus reacciones frente a los intereses y necesidades de los estudiantes a través de la crítica ni ayudan a los estudiantes a reforzar la conciencia competente de las decisiones.
Desde dentro de la propia filosofía occidental (Lanqiu Zhao), muchos filósofos modernos, ciertamente aquellos que enfatizan el pensamiento analítico en cursos de ciencias políticas y filosofía en el bachillerato, por ejemplo, parecen estar casi siempre de acuerdo. Si ese es el caso, entonces no debería haber duda sobre la teoría de conjuntos durante algunas horas bajo condiciones difíciles; aunque apenas hemos comenzado sesiones de enseñanza interactivas o seminarios con equipos de aula electrónica. Estas investigaciones tanto en el país como en el extranjero afirman que el pensamiento social es un tema fundamental en la enseñanza de las ciencias sociales, ya que enseña a los estudiantes habilidades de lectura, análisis y crítica que son indispensables para participar en la vida de la sociedad democrática.
Innovación TIC y estrategias didácticas
En la enseñanza de las ciencias sociales, las TIC han facilitado la transformación de las prácticas pedagógicas, así como el logro de un aprendizaje más profundo en significado. Aguilar concluyó en una investigación realizada en la Universidad de Macarena (2024) que al integrar competencias digitales en el desarrollo docente a través de temas de ciencias sociales, la aplicación en el aula de recursos digitales no solo mejora la motivación de los estudiantes, sino que amplía las posibilidades de reflexión y colaboración entre ellos.
Además, Barba "a diferencia de la memoria histórica, vínculo inmediato con el pasado y el presente, que se relaciona con la imaginación y se dirige hacia el pasado, la conciencia histórica mantiene una relación mediada con el presente y el pasado," (2024, p.21). En el contexto latinoamericano, Reyes (2022) llevó a cabo una exploración sobre el uso del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) en la enseñanza de las ciencias sociales durante la pandemia de COVID-19, encontrando que el ABP, apoyado por las TIC, fomenta la participación activa de los estudiantes mediante su implicación en la resolución de problemas sociales importantes.
Hejeile (2023) tuvo una visión similar cuando estudió la transformación de la Historia de Colombia en la educación secundaria: las innovaciones metodológicas, junto con el uso de tecnologías digitales, nos permiten ir más allá de los modelos de transmisión. Así, los estudiantes pueden tener un aprendizaje más analítico y reflexivo. Estas contribuciones muestran que los usos innovadores de las TIC no deben ser vistos meramente como herramientas instrumentales, sino como un medio para redefinir las estrategias didácticas. También presentan oportunidades para la participación estudiantil y crean vínculos entre los problemas del mundo real y el conocimiento académico.
Al vincular la categoría de pensamiento social con el uso de tecnologías educativas, investigaciones recientes han alcanzado suficiente consenso para afirmar que es necesario integrar metodologías activas, recursos digitales y prácticas colaborativas que promuevan la reflexión crítica, construyan ciudadanía y transformen la educación.
Antecedentes y Marco Teórico desde el Uso de las TIC en la Enseñanza y el Aprendizaje
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en los procesos educativos se han convertido en un tema académico extenso, cuyo desarrollo se lleva a cabo en la sociedad bajo las condiciones de la economía de mercado socialista y el nivel educativo informatizado. Las consecuencias para la práctica educativa moderna provienen no solo de la introducción de estas nuevas tecnologías (TIC) en la enseñanza en el aula, sino que también están estrechamente relacionadas con la política pública tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, las expansiones comerciales de la tecnología de la información derivan de intereses corporativos, así como de la política gubernamental para el desarrollo empresarial más que para el bienestar educativo en sí.
Desde una perspectiva internacional, se ha estudiado desde el papel mediado pedagógicamente en el espacio virtual. Durante la epidemia de COVID-19 en Costa Rica, Calvo (2021) concluyó que los cambios tecnológicos exigen una remodelación del enfoque en el aula para acomodar nuevas estrategias de enseñanza. Su estudio bibliográfico descriptivo deja claro que el papel de un docente mediador es indispensable, uno que, respaldado por las TIC, ayuda a los estudiantes a desarrollar sus habilidades y a dar un giro general hacia modelos pedagógicos más flexibles y convenientes.
Mientras tanto, con un grupo de 25 maestros de primaria en México, Espinoza (2024) realizó una investigación-acción. Este estudio demostró que la incorporación de las TIC en la enseñanza y el aprendizaje transformó las concepciones de los maestros, fortaleciendo su capacidad para usar hojas de cálculo digitales, presentaciones en línea o proyectar imágenes con un proyector de diapositivas en vivo; y no menos importante, entornos de aprendizaje en campus virtuales.
Según Mamani et al. (2023) la mediación tecnológica práctica situada dentro de una estrategia pedagógica virtual fue observada desde la perspectiva de una pandemia en América Latina. Utilizando un enfoque cualitativo hermenéutico, se encontró que el uso de las TIC se configuró como una herramienta para gestionar el conocimiento. Esto fomentó la innovación, la creatividad y formas significativas de aprendizaje. Su investigación mostró que más que un mecanismo que asiste al montaje educativo, las TIC se convierten en un elemento que transforma el proceso de enseñanza y aprendizaje. Al eliminar la necesidad absoluta de presencia en este entorno de aprendizaje, dieron lugar a una nueva forma revolucionaria de formación.
El ProFuturo y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizaron una presentación de informe regional (Zibek et al., 2025) sobre las habilidades digitales de los maestros en América Latina. Los resultados, basados en el autodiagnóstico de más de 28,000 educadores, mostraron que solo el 27% ha alcanzado una competencia digital básica, revelando una brecha significativa en la apropiación de la tecnología. El estudio enfatiza que se deben diseñar programas de formación continua y sensibles al contexto que no solo fortalezcan las habilidades técnicas, sino también las pedagógicas, para lograr un uso efectivo de las TIC en el aula.
En un estudio paralelo, Pereda-Loyola y Durán-Llaro (2023) aplicaron un diseño pre-experimental a la Competencia Digital de los Docentes en Entornos de Aprendizaje Virtual. Los resultados mostraron que un programa de formación produjo un aumento significativo en los niveles de competencia digital, lo que a su vez se interpretó como que los entornos virtuales proporcionan los mejores medios para fortalecer el desempeño pedagógico y utilizar nuevas prácticas educativas que incorporen las TIC de manera más extensa.
En el estudio final, Pérez y Larreal (2023) examinaron la mediación tecnológica como un proceso de interacción pedagógica en la enseñanza y el aprendizaje, señalando que la enseñanza debe dirigirse sistemáticamente hacia el uso integrado de instrumentos (dispositivos), medios, recursos audiovisuales y electrónicos. Por lo tanto, el uso de las TIC se convierte en una categoría transversal que eleva la calidad educativa y exige una formación continua y contextualizada de los docentes centrada tanto en habilidades técnicas como pedagógicas.
MATERIALES Y MÉTODOS
Para preparar el artículo, como uno de los métodos más sistemáticos para la síntesis y revisión crítica de investigaciones por lo que este artículo adopta el método defendido por
Esta metodología tiene dos vertientes:
Unifica patrones de investigaciones empíricas, así como teóricas, sobre un cierto tema, señalando convergencias y diferencias que pueden guiar la futura construcción de la ciencia.
Mediante generalizaciones, compara resultados de estudios experimentales o con aquellos de teorías de bajo nivel para obtener teorías de nivel superior que antes, o "leyes" que indican lo que debe ser verdadero bajo qué condiciones, y lo que funciona en cualquier lugar y momento sin excepción.
Esta vez, el objetivo fue identificar, analizar y discutir la evidencia disponible sobre la relación entre el uso de tecnología innovadora para las TIC y el fortalecimiento del pensamiento social en la enseñanza de las ciencias sociales. Esto es tanto en un contexto nacional como internacional.
El primer paso fue definir los criterios de inclusión y exclusión para este estudio. Se aceptaron todas las investigaciones publicadas en disertaciones doctorales y artículos de revistas científicas indexadas, así como capítulos de libros con revisión académica por pares durante el período desde entonces. Se incluyeron trabajos en español e inglés que abordan explícitamente la categoría de pensamiento social, así como investigaciones relacionadas con la enseñanza de las ciencias sociales mediadas por TIC o estrategias didácticas innovadoras. Se excluyeron documentos que eran únicamente descriptivos, ensayos de opinión sin apoyo empírico y publicaciones duplicadas en bases de datos.
Posteriormente, se realizó la búsqueda de fuentes documentales, adquiridas a través de cualquiera de las bases de datos académicas reconocidas como Redalyc, Scopus, Dialnet, Scielo y Google Scholar, así como repositorios institucionales de universidades tanto en América Latina como en Europa. Específicamente, la contribución de Assia (2024) sobre competencias cívicas y pensamiento social de la provincia de Córdoba ha sido integrada en esta revisión.
RESULTADOS
Constructo 1. El pensamiento social como núcleo de la formación ciudadana
El pensamiento social se trata como una asignatura central en la formación de las ciencias sociales, lo que permite a los alumnos formar sus propias interpretaciones de los fenómenos sociales, comprender diversas realidades y adoptar actitudes críticas hacia el tipo de mundo en el que viven. Gutiérrez y Arana (2014) han señalado que las prácticas pedagógicas tradicionales a menudo tienden a contar en lugar de argumentar o interpretar; esto inhibe el desarrollo del pensamiento social reflexivo.
Por el contrario, pensadores como Guevara (2020) sostienen que vincular el contenido escolar con el entorno inmediato de los estudiantes es probable que genere un aprendizaje significativo; además, puede ayudar en el desarrollo del pensamiento crítico. Este constructo está respaldado teóricamente a través de la perspectiva sociocultural de Vygotsky, que considera la mediación social como clave para el desarrollo cognitivo, y la pedagogía crítica de Freire, que define la educación como una práctica de libertad y conciencia.
Desde este punto de vista, el pensamiento social no es meramente un ejercicio de cognición, sino un proceso de desarrollo completo que exacerba la integración de la cognición, la ética y la acción consciente. Por lo tanto, se puede decir que la educación que desarrolla tal pensamiento social es una educación cívica democrática y su separación de un hecho de su cuerpo requiere metodologías activas que modelen para los estudiantes el proceso básico de aprendizaje que deben atravesar.
Constructo 2. La innovación TIC como mediación pedagógica transformadora
El análisis de fondo en la segunda categoría enfocada muestra que las TIC son un factor decisivo en la transformación pedagógica. Además, revela nuevas posibilidades para la enseñanza de las ciencias sociales. En primer lugar, Calvo (2021) informó que durante la pandemia de COVID-19, los entornos virtuales se establecieron como el escenario de acción: esto colocó a los docentes en un papel de resolución de problemas y los obligó a reorientar sus métodos de enseñanza para enfrentar los desafíos de la educación a distancia. Así, en la misma línea, Mamani et al. (2023) observaron que las TIC se asumieron como una fuerza innovadora que permitió la construcción de un aprendizaje significativo mediante procesos creativos razonados, haciendo y rehaciendo, cuya innovación principal realmente residía en redefinir el papel de los docentes en entornos virtuales.
Por el contrario, estudios internacionales como el de Espinoza (2024) muestran dónde las investigaciones en competencia digital a través de la investigación orientada a la acción pueden pulir a los docentes no solo en términos de sus habilidades instrumentales, sino también en la forma en que piensan sobre la enseñanza. ¿Pueden los métodos reflexivos e interactivos para compartir información a través de Internet funcionar?
Por otro lado, el informe regional del Banco Interamericano de Desarrollo (Della et al., 2025) presentó un escenario donde solo el 27% de los docentes en América Latina tienen las habilidades básicas requeridas para enseñar usando tecnología digital. Este panorama refleja cuán grave es la desigualdad digital en la región. Sin embargo, estudios como el de Pereda-Loyola y Durán-Llaro (2023) confirmaron que la capacitación en entornos virtuales eleva significativamente el nivel de alfabetización digital, lo que implica un papel para la formación docente en superar tales divisiones.
En resumen, los resultados de esta categoría indican que las TIC no solo aumentan la motivación y participación de los estudiantes, cuando se integran y enseñan conscientemente, sino que también permiten la construcción colectiva del conocimiento. Sin embargo, está claro que la falta de competencia digital entre los docentes es un obstáculo estructural que requiere programas de formación continua y contextualizada. La conclusión de esto es que la innovación tecnológica no es solo un complemento a la instrucción tradicional, sino que debe verse como el eje central en la construcción de procesos educativos más inclusivos, críticamente conscientes y transformadores.
Constructo 3. Competencia digital docente como condición para la calidad educativa
La calidad de la enseñanza mediada por las TIC depende de cuán altas sean las competencias digitales de los docentes. Solo el 27% de los educadores latinoamericanos hoy en día reportan niveles básicos de competencia digital, en 2025, es lo que señala el Banco Interamericano de Desarrollo (Della Nina et al.), un signo preocupante de que será difícil integrar tecnologías en una educación más efectiva. De manera similar, los hallazgos de investigación de Pereda-Loyola y Durán-Llaro (2023) muestran que los cursos de formación en entornos virtuales pueden mejorar significativamente la competencia digital de los docentes. Esto resalta la necesidad urgente de planes de formación permanentes.
La base teórica de este concepto está relacionada con el marco de la Comisión Europea sobre Competencia Digital en Educación (DigCompEdu) y es propuesto por Pozos et al. (2018), que ve la competencia digital no como una habilidad técnica sino más ampliamente como un conocimiento pedagógico que permite la construcción de conocimiento a través del uso crítico y creativo de las TIC. En conclusión, la competencia digital de los docentes es un requisito previo para una práctica educativa de alta calidad en la era digital. Esto significa que su desarrollo debe verse como un proceso continuo que actúa en relación con otras condiciones de contexto.
Constructo 4. Mediación tecnológica y construcción del conocimiento social
Significa más que simplemente poner máquinas en las aulas. Es un proceso especial para la interacción docente involucrada en la construcción del conocimiento. Pérez y Larreal (2023) afirman que las herramientas digitales deben servir como mediadoras de la enseñanza; construyen un patrón educativo que promueve la colaboración y el pensamiento crítico, así como el conocimiento colectivo que se volverá continuo a lo largo de las generaciones.
Mamani et al. (2023) coinciden en que la mediación tecnológica durante la pandemia permitió a los docentes asumir la innovación como un eje central para un aprendizaje significativo y socialmente activo. Este constructo intermedio se basa en la teoría del aprendizaje significativo de Ausubel, con la afirmación de que debe haber una relación entre el nuevo conocimiento y lo que las personas ya saben, y la idea de complejidad de Morin, que ve la educación como una red de conocimientos interconectados.
En este marco teórico, la mediación tecnológica es un estímulo para el pensamiento social porque permite a las personas estudiar críticamente los problemas presentes en el mundo actual mientras simultáneamente crean una respuesta grupal. Se ha concluido que la construcción del conocimiento social mediada por las TIC es un camino que aumenta la integración, la participación y la educación dual en la escuela.
DISCUSIÓN
Los resultados de esta revisión sistemática revelaron que tanto el pensamiento social como el uso de las TIC en la enseñanza-aprendizaje eran necesarios para cultivar eficazmente a estudiantes críticos, reflexivos y capaces de interactuar con circunstancias sociales complejas. Sin embargo, persisten tensiones entre los avances en la investigación documentados por académicos y las acciones exitosas para la práctica escolar. La reflexión sobre este tema nos exige considerar la coherencia entre la teoría académica y la política educativa, así como las prácticas pedagógicas.
En primer lugar, los hallazgos de la categoría de pensamiento social confirmaron lo propuesto por Gutiérrez y Arana (2014): que la enseñanza de las ciencias sociales sigue firmemente anclada en procedimientos descriptivos con una concomitante limitación de la interpretación y la argumentación "crítica". Consistente con el punto de vista de Freire (1997), quien ve la educación bancaria como un obstáculo para la libertad y la construcción de una ciudadanía activa. Sin embargo, investigaciones de personas como Guevara (2014) y Llanos (2014/2015) muestran que el pensamiento social se refuerza cuando el contenido se vincula al contexto inmediato de los estudiantes en la escuela y donde la retroalimentación del docente se convierte en un proceso continuo de diálogo. Esto es también lo que sugiere Ausubel (1968) con su teoría del aprendizaje significativo: solo la relación del conocimiento con la estructura cognitiva y la experiencia previa de los estudiantes lo hace valioso.
Sin embargo, en el área que involucra el uso de las TIC, como se revela por la posesión de las técnicas, al pasar de una mediación instrumental a una transformadora en el área pedagógica, se pueden ver cambios en esta categoría. Según investigaciones como la de Calvo (2021) y Mamani et al. (2023), la creación de entornos digitales facilita que las personas se comuniquen y hagan cosas juntas. Junto con la teoría de redes de Siemens (2004), en la que aprender significa conectar conexiones en redes digitales y sociales, el aprendizaje digital ha provocado una evolución humana de Ama de casa a Trabajador de red. Las palabras de otros, aunque inspiradoras, no logran transmitir esta idea importante. Pero si las competencias digitales de los docentes se han medido a la luz de un informe del BID (Della Nina et al., 2025), la conclusión es que la innovación educativa aún debe enfrentar obstáculos estructurales. Estos pueden ir desde problemas asociados con las responsabilidades en torno a las herramientas tecnológicas utilizadas o los requisitos de capacitación necesarios para un enfoque crítico y creativo de las TIC, no solo el acceso en sí.
Además, debemos reconocer al desarrollar este diálogo que el pensamiento social y las TIC no son temas aislados, sino categorías que influyen en la pedagogía. El pensamiento social requiere criticidad y reflexividad, así como cooperación desde arriba entre todos los miembros de un grupo; mientras que las TIC proporcionan un escenario donde las interacciones conducen a la producción comunitaria de nuevo conocimiento. Así, la pedagogía crítica de Giroux (2003) es apropiada, la educación puede cuestionar y protestar siempre que se conciba, tanto para docentes como para estudiantes por igual. De hecho, cuando se vincula a una perspectiva que adopta esta postura humanista respecto a la incorporación de las TIC, encontramos que contribuye a procesos de análisis y reflexión útiles en el desarrollo de personas capaces de política.
No obstante, también hay tensiones que deben resolverse. Por un lado, tenemos una brecha entre la retórica política educativa en términos de la digitalización de la educación y la realidad de la infraestructura escolar sin forma de implementarla en la práctica o medios en absoluto para la capacitación docente además de convertir el conocimiento en otro título de trabajo. Por otro lado, existe el peligro de que las TIC se utilicen de manera superficial y en términos puramente técnicos, sin ninguna conexión con procesos pedagógicos destinados a fomentar el pensamiento crítico y la acción social. Supervisar esta transformación y asegurar que la tecnología sirva a la educación, en lugar de dictar la estructura de los sistemas de aprendizaje, exige repensar la relación entre la innovación tecnológica y la práctica docente.
Después de todo, las conclusiones señalan la necesidad de un modelo educativo que combine el pensamiento social con la mediación técnica. Fundamental, por lo tanto, es considerar primero al docente como mediador y diseñador de experiencias de aprendizaje. Eso significa que debe aprender a integrar recursos digitales con sus propuestas pedagógicas: para que los estudiantes se adentren en áreas como esta en sus propios términos y se desarrollen habilidades de pensamiento crítico, la participación se vuelva natural porque todos se posicionan como participantes democráticos mientras que la formación éticamente consciente es justo lo que ahora comienza a parecer apropiado. En consecuencia, se concluye que la integración de las TIC en la enseñanza de las ciencias sociales no es un fin en sí mismo, sino que representa un campo para reorganizar las prácticas educativas hacia escenarios inclusivos, democráticos y transformadores.
CONCLUSIÓN
La revisión sistemática realizada sugiere que el pensamiento social funciona como un eje transversal en la enseñanza de las ciencias sociales porque no solo equipa a las personas para interpretar críticamente la realidad y participar en el análisis social crítico, sino que también les permite construir ciudadanos activos en la vida pública y capaces de considerar cuestiones éticas respecto a los fenómenos sociales (Pérez y Larreal , 2023).
No obstante, la investigación revisada aquí encuentra que, en términos de su situación nacional, la situación sigue siendo problemática. Predomina el uso de metodologías tradicionales que enfatizan la memorización y la descripción sobre el desarrollo de un argumento, la reflexión y el razonamiento crítico (Gutiérrez y Arana, 2014; Bayona, 2021). Por el contrario, precedentes internacionales muestran que, si el contenido se conecta con la realidad inmediata y las necesidades de los estudiantes, se logra un aprendizaje más significativo y permanente (Guevara, 2020; Llanos, 2023). Por esa razón, promover el hábito del pensamiento social en las escuelas requiere un cambio amplio de los profesores, vinculando ideas a los estudiantes. Debemos tener algo que esté más unido, con mentalidad crítica y convenientemente posicionado. De manera similar, la categoría relacionada con el uso de las TIC mostró que las tecnologías se han convertido en un factor crucial en el cambio educativo actual. Las consignas de la nueva revolución pedagógica: proporcionar escenarios para interacciones, colaboraciones y construcción colectiva del conocimiento. (Calvo, 2021; Mamani et al., 2023)
Las máquinas no son meras herramientas. Usar las TIC como mediación "representa mediaciones pedagógicas que pueden producir un escenario para la interacción, colaboración y creación colectiva del conocimiento" (Huang y Kao, 2025). Además, la formación docente en competencias digitales es esencial si se quiere mantener la calidad educativa; Espinoza (2024) y Pereda-Loyola & Duran-Llaro (2023) demostraron que el reentrenamiento fortalece el rendimiento y para los docentes, cambia las ideas sobre el aprendizaje.
Una breve reflexión sobre estos hallazgos nos dice que tanto el pensamiento social como el uso de las TIC deben entenderse no como líneas de análisis separadas, sino más bien como dos aspectos complementarios que se refuerzan mutuamente. El pensamiento social requiere entornos didácticos en los que se fomente la reflexión crítica, el diálogo y la participación en la construcción de la ciudadanía; las TIC proporcionan escenarios para discusiones abiertas, interacciones y donde los estudiantes pueden intervenir directamente en discusiones generales que ocurren a un nivel adecuadamente alto.
Así, por un lado, el establecimiento de la ecología local se siente cómodo donde quiera que vaya; por otro lado, gira en apariencia animada alrededor de escritorios abarrotados. Aparte de esto, el informe especial de IOS destaca la necesidad de trabajar en tres niveles diferentes. En términos teóricos, necesitamos urgentemente establecer marcos conceptuales que puedan vincular campos relacionados de tal manera que el pensamiento social se mantenga, pero mediado por la tecnología. En el terreno, se requieren claramente experiencias pedagógicas innovadoras donde los docentes actúen como mediadores o diseñadores de procesos formativos que vinculen las TIC y el pensamiento crítico. Finalmente, en metodología requerimos más investigación mixta y longitudinal que pueda proporcionar una comprensión más profunda de cómo estas dinámicas cambian en diferentes entornos educativos. Establece un marco sólido de referencia para guiar políticas educativas y prácticas docentes en la búsqueda de una sociedad más inclusiva, democrática y transformadora.
AGRADECIMIENTOS
Este trabajo se realizó con el apoyo de los documentos y estudios revisados, los cuales aportaron un marco sólido para el análisis sistemático de las categorías seleccionadas. De igual manera, se reconoce a la Universidad Metropolitana de Educación, Ciencia y Tecnología (UMECIT), por su compromiso con la formación investigativa de alto nivel y por ofrecer espacios de reflexión académica que posibilitan la consolidación de proyectos de impacto social. Finalmente, se agradece a Dios, fuente de inspiración y fortaleza, y a la familia, cuyo acompañamiento constante ha sido fundamental para la culminación de este trabajo.
REFERENCIAS
Aguilar, Á. (2024). El desarrollo de la competencia digital en la formación docente a través de los contenidos de Ciencias Sociales (Vol. 1). Universidad Málaga [Tesis doctoral]. https://doi.org/https://dialnet.unirioja.es/institucion/415/buscar/tesis
Assia, J. (2024). Corpus teórico para la promoción de competencias ciudadanas, bajo la premisa de la reflexión crítica y el modelo constructivista sociocultural, en estudiantes del departamento de Sucre, Colombia. UPEL [Tesis doctoral]. https://doi.org/https://espacio.digital.upel.edu.ve/index.php/TD/article/view/1582
Barba , C. (2024). La operatividad de la conciencia histórica en el tratamiento de temas controvertidos en la enseñanza de las Ciencias Sociales. Universidad de Burgos [Tesis doctoral]. https://doi.org/https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=325343
Bayona, L. (2021). Formación para una cultura de paz desde las competencias emocionales y ciudadanas en la educación básica secundaria de Colombia. Universidad UMECIT [Tesis doctoral]. https://doi.org/https://repositorio.umecit.edu.pa/entities/publication/1c359568-cf2f-4e32-8bf6-d21b3b68bf39
Calvo, L. (2021). La mediación pedagógica en entornos virtuales en el sistema educativo costarricense. Revista Estudios [Revista en línea], 43(2), 1-25. https://doi.org/https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/estudios/article/download/49348/49174/199778
Espinoza, A. (2024). Formación docente en competencias digitales: una experiencia basada en la investigación – acción. LATAM Revista Latinoamericana De Ciencias Sociales Y Humanidades [Revista en Línea], 5(2), 1964-1982. https://doi.org/https://latam.redilat.org/index.php/lt/article/view/2000
Guevara , E. (2020). El aprendizaje de las ciencias sociales desde una perspectiva didáctica contextual. Universidad César Vallejo [Tesis doctoral]. https://doi.org/https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=353487
Gutiérrez, M., & Arana , D. (2014). La formación del pensamiento social en la enseñanza y el aprendizaje en la educación básica primaria. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (Colombia),, 10(2), 124-144. https://doi.org/https://www.redalyc.org/pdf/1341/134144225007.pdf
Hejeile , L. (2023). Transformaciones en la enseñanza de la historia de Colombia en la Educación Media 1984- 2017: aportes para la enseñanza de este saber en el escenario escolar actual. Universidad UMECIT [Tesis doctoral}. https://doi.org/https://repositorio.umecit.edu.pa/entities/publication/3f76ba75-48fc-4f84-aa1f-5b93d1f908d4
Llanos , E. (2023). Retroalimentación en el logro de competencias en Ciencias Sociales de una institución educativa pública de Jazán, 2023. Universidad Cesar Vallejo [Tesis doctoral]. https://doi.org/https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=350096
Mamani , M., Zubiaur, M., Sánchez, J., & Orihuela , J. (2023). Mediación tecnológica como estrategia pedagógica virtual. Horizontes Revista de Investigación en Ciencias de la Educación [Revista en línea], 7(28), 636-643. https://doi.org/http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2616-79642023000200636#:~:text=Del%20mismo%20modo%2C%20los%20beneficios,adquirir%20y%20utilizar%20habilidades%20digitales.
Martínez , N. (2022). Las ciencias sociales escolares en Colombia : proceso de disciplinarización entre 1936 y 1984. Universidad Distrital Francisco José de Paula {Tesis doctoral]. https://doi.org/https://repository.udistrital.edu.co/items/a7731e47-c0f6-4917-8f9e-ab0803b2a42b
Molina, N. (2022). Fundamentos teóricos orientados a la enseñanza de la geografía desde la vida cotidiana en las escuelas rurales. Universidad Pedagógica Libertadores {Tesis doctoral]. https://doi.org/https://espacio.digital.upel.edu.ve/index.php/TD/article/view/17
Nina, G., Firelo, T., Soto, V., Ruíz, M., & Keuylian , M. (2025). Aproximación en las competencias digitales de docentes en América Latina. Banco Interamericano de Desarrollo [Libro en línea]. https://doi.org/https://publications.iadb.org/publications/spanish/document/Competencias-digitales-de-docentes-en-America-Latina.pdf
Pereda-Loyola, R., & Duran-Llaro, K. (2024). La competencia digital docente como un desafío en los entornos virtuales de aprendizaje. Revista Arbitrada Interdisciplinaria Koinonía [Revista en línea], 8(2), 467-484. https://doi.org/https://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2542-30882023000400467
Pérez, R., & Larreal , A. (2023). Mediación tecnológica como proceso de interacción pedagógica para la construcción del conocimiento. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar [Revista en Línea], 7(3), 4263-4280. https://doi.org/Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar
Pinto-Ayala, B., Castañeda-Fuent, J., & Sojos-Tubay , A. (2024). Competencias digitales en docentes latinoamericanos de educación primaria en los años del 2018-2022. Revista de Ciencias Humanísticas y Sociales (ReHuSo) [Revista en Línea], 9(1), 49-57. https://doi.org/https://www.redalyc.org/journal/6731/673176626005/html/
Ramírez, M., Cortés , E., & Díaz, A. (2021). Estrategias de mediación tecnopedagógicas en los ambientes virtuales de aprendizaje. Apertura (Guadalajara, Jal.) [Revista en línea], 12(2), 132-149. https://doi.org/https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-61802020000200132
Reyes, H. (2022). Metodología aprendizaje basado en proyecto para la enseñanza de las ciencias sociales. Universidad César Vallejo [Tesis doctoral. https://doi.org/https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=350486
Trujillo, L. (2022). Competencias digitales para el siglo XXI una visión desde la ciudadanía digital. PANORAMA [Revista en línea], 16(31), 1-20. https://doi.org/https://www.redalyc.org/journal/3439/343971615024/html/
Valencia , M. (2022). Pedagogía para la formación en cultura de derechos humanos en el área de ciencias sociales de educación básica primaria, Montería - Colombia. UMECIT [Tesis doctoral]. https://doi.org/https://repositorio.umecit.edu.pa/entities/publication/ce0055e8-3139-4f44-b9c3-97fb146718e7
Villela , F., & Contreras, D. (2021). La brecha digital como una nueva capa de vulnerabilidad que afecta el acceso a la educación en México. Academia y virtualidad [Revista en línea], 1(1), 1-18. https://doi.org/https://revistas.unimilitar.edu.co/index.php/ravi/article/view/5395/4762