Factores que influyen en el incumplimiento de los planes de estudio en estudiantes universitarios: Un análisis actualizado (2025)
Factors Influencing the Non-Completion of Study Plans among University Students: An Updated Analysis (2025)
Jano Leonel Casini1
1Universidad Nacional de Lomas de Zamora (Buenos Aires), janocasini2013@gmail.com, https://orcid.org/0009-0000-0248-0798, Ecuador
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Información del Artículo |
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RESUMEN |
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Trazabilidad: Recibido 27-10-2025 Revisado 28-10-2025 Aceptado 30-11-2025
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El presente artículo analiza los factores personales e institucionales que influyen en el incumplimiento de los planes de estudio en estudiantes universitarios, tomando como caso la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), Facultad de Ciencias Sociales. A partir de una actualización al contexto 2025, se consideran nuevos elementos derivados de la virtualidad, la postpandemia y las políticas de retención académica implementadas en los últimos años. Mediante una metodología descriptiva y exploratoria, se revisan factores tales como la organización institucional, las condiciones socioeconómicas, la conciliación estudio-trabajo, la movilidad y la salud mental (UNESCO-IESALC. 2021). Los resultados sugieren que el incumplimiento de los planes de estudio es un fenómeno multifactorial, en el cual la flexibilidad institucional y el acompañamiento académico resultan claves para la permanencia estudiantil. |
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Palabras Clave: Retención estudiantil Planes de estudio Educación superior Flexibilidad institucional Acompañamiento académico |
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Keywords: Student retention Study plans Higher education Institutional flexibility Academic support |
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ABSTRACT This article analyzes the personal and institutional factors that influence the non-completion of study plans among university students, taking as a case study the Faculty of Social Sciences at the National University of Lomas de Zamora (UNLZ), Argentina. Based on an update to the 2025 context, new elements derived from virtual learning, the post-pandemic period, and recent academic retention policies are considered. Using a descriptive and exploratory methodology, the study examines factors such as institutional organization, socioeconomic conditions, work–study balance, mobility, and mental health. The results suggest that the failure to complete study plans is a multifactorial phenomenon in which institutional flexibility and academic support are key to student retention.
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INTRODUCCIÓN
La experiencia universitaria constituye un proceso complejo que involucra dimensiones académicas, sociales y emocionales, influyendo directamente en el desarrollo humano de los estudiantes (Wayne, 2003). En las últimas décadas, las universidades latinoamericanas han atravesado transformaciones estructurales vinculadas al crecimiento de la matrícula, la diversificación de los perfiles estudiantiles y la expansión de políticas públicas orientadas a la inclusión educativa. Estos procesos, si bien representan un avance democratizador, también han evidenciado tensiones persistentes entre el acceso, la permanencia y el egreso (Abarca & Sánchez, 2005). Uno de los indicadores que mejor sintetiza esta problemática es el incumplimiento de los planes de estudio, entendido como la prolongación de las trayectorias académicas más allá de los plazos establecidos institucionalmente o la interrupción parcial de las cursadas sin abandono definitivo.
En América Latina, la deserción y la retención universitaria han sido analizadas de manera sistemática, evidenciando que los factores estructurales y socioeconómicos siguen condicionando la continuidad educativa (Abarca & Sánchez, 2005; Boado, 2006).
En Argentina, los estudios sobre trayectorias universitarias han mostrado un fenómeno sostenido de retraso académico y discontinuidad. Investigaciones del Ministerio de Educación (2023) y de la UNESCO (2024) señalan que más del 55 % de los estudiantes de grado superan los tiempos teóricos de cursada, mientras que la tasa de egreso en universidades públicas no supera el 35 %. Estas cifras reflejan una tensión entre la masificación del acceso y la limitada capacidad institucional de acompañar las trayectorias hasta su culminación. Las causas de este incumplimiento son múltiples: factores socioeconómicos, laborales, emocionales y organizacionales se entrelazan en un entramado complejo que condiciona el desempeño académico.
La Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) constituye un caso representativo de esta situación. En su Facultad de Ciencias Sociales confluyen estudiantes de diversos sectores sociales, muchos de los cuales combinan trabajo, familia y estudio, configurando trayectorias discontinuas y flexibles. El contexto postpandemia (Salmi, 2021) introdujo nuevas dinámicas: la virtualización de la enseñanza, la hibridez de las modalidades, la sobrecarga cognitiva derivada del aislamiento y la redefinición de las rutinas académicas. Aunque la tecnología abrió oportunidades inéditas de acceso, también profundizó desigualdades digitales vinculadas a la conectividad, el equipamiento y las competencias tecnológicas. Los estudios sobre desigualdad digital han demostrado que la falta de conectividad y el acceso limitado a recursos tecnológicos incrementan significativamente la probabilidad de discontinuidad académica (García-González & Vizcaíno, 2021).
La virtualización de la enseñanza, si bien amplió oportunidades de acceso, también profundizó desigualdades vinculadas a la conectividad y al equipamiento tecnológico, lo cual ha sido señalado como uno de los principales desafíos para la equidad en la educación (Ávalos Ruiz, I. 2020).
La pandemia de COVID-19, además, reconfiguró la relación entre tiempo, espacio y aprendizaje. El retorno a la presencialidad plena no significó un simple restablecimiento del orden previo, sino la emergencia de nuevas demandas estudiantiles: flexibilidad horaria, cursadas asincrónicas, tutorías virtuales y estrategias de acompañamiento personalizadas. En este contexto, el incumplimiento de los planes de estudio debe entenderse como un fenómeno estructural y sistémico, en el que confluyen las condiciones personales de los estudiantes y las respuestas institucionales ante la diversidad y la incertidumbre educativa contemporánea.
Desde un enfoque psicopedagógico y sociológico, el análisis de estos factores permite repensar la responsabilidad compartida entre los sujetos y las instituciones. Los factores personales como la salud mental, la situación laboral o las condiciones familiares influyen de manera directa en la continuidad académica. Sin embargo, estos no pueden desvincularse de las estructuras organizativas de la universidad: la rigidez de los horarios, la planificación curricular, la disponibilidad de materias, la burocracia administrativa y la ausencia de políticas de acompañamiento sostenido son elementos que inciden significativamente en la posibilidad de cumplir los planes de estudio dentro de los tiempos previstos.
El presente artículo propone un análisis actualizado al año 2025 sobre los factores personales e institucionales que influyen en el incumplimiento de los planes de estudio en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ. Mediante un enfoque mixto, se busca describir las dimensiones que intervienen en la prolongación de las trayectorias educativas y generar evidencias que contribuyan a la elaboración de estrategias institucionales orientadas a la retención y el egreso.
Comprender este fenómeno implica reconocer que la universidad contemporánea se configura como un espacio de interacciones múltiples, donde conviven modelos de enseñanza tradicionales con nuevas formas de aprendizaje mediadas por la tecnología. Por ello, abordar el incumplimiento académico exige una mirada integral, que articule el bienestar estudiantil, la flexibilidad curricular, la formación docente y la justicia educativa. Solo a través de políticas que reconozcan la heterogeneidad de las trayectorias será posible avanzar hacia una educación superior más inclusiva, equitativa y sostenida en el tiempo.
MATERIALES Y MÉTODOS
La investigación se desarrolló bajo un enfoque mixto, combinando técnicas cuantitativas y cualitativas para obtener una comprensión integral del fenómeno del incumplimiento de los planes de estudio. Este diseño metodológico permitió contrastar la información empírica obtenida a partir de encuestas con el análisis interpretativo de las experiencias y percepciones de los estudiantes.
El estudio se llevó a cabo durante el primer cuatrimestre de 2025, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ). La población estuvo compuesta por estudiantes regulares de distintas carreras Comunicación Social, Trabajo Social, Relaciones Laborales, y Ciencia Política que cursaban entre el segundo y el quinto año de sus respectivas trayectorias. La muestra intencional incluyó 120 participantes, seleccionados bajo criterios de diversidad académica y de situación educativa (alumnos con cursada regular, con interrupciones temporales y con retraso académico).
Para la recolección de datos cuantitativos, se utilizó un cuestionario estructurado elaborado a partir del instrumento diseñado en la investigación original de 2019, actualizado en 2025 para incluir nuevas dimensiones asociadas al contexto postpandemia (Salmi, 2021). Este instrumento incluyó 21 ítems distribuidos en cinco secciones:
Las preguntas se diseñaron con formato cerrado y de opción múltiple, utilizando escalas nominales y ordinales, lo que permitió realizar un tratamiento estadístico descriptivo de los datos. Los resultados fueron analizados mediante frecuencias relativas y porcentajes, identificando patrones y correlaciones entre las variables personales e institucionales.
Complementariamente, se aplicaron entrevistas semiestructuradas a un subgrupo de 15 estudiantes, con el fin de profundizar en sus experiencias subjetivas, percepciones de acompañamiento institucional, y estrategias individuales para sostener la continuidad educativa. Este enfoque cualitativo permitió contextualizar los resultados numéricos, aportando una dimensión interpretativa sobre las causas del incumplimiento de los planes de estudio.
Para el análisis de datos, se utilizaron herramientas estadísticas básicas (tablas de contingencia, porcentajes y análisis comparativos), combinadas con la técnica de análisis de contenido para las respuestas abiertas. La triangulación de métodos aseguró la validez interna de los resultados y permitió obtener una mirada holística sobre el fenómeno estudiado.
En cuanto a los aspectos éticos, la investigación se desarrolló siguiendo los principios de confidencialidad, anonimato y consentimiento informado. Todos los participantes fueron informados sobre los objetivos del estudio y accedieron voluntariamente a participar. La información obtenida se utilizó exclusivamente con fines académicos y se preservó la identidad de los encuestados conforme a las normativas vigentes de ética en investigación social.
En síntesis, la metodología adoptada busca integrar el rigor estadístico con la comprensión contextual, reconociendo la complejidad del incumplimiento académico como resultado de la interacción entre condiciones personales, institucionales y estructurales. Esta aproximación mixta permite aportar evidencias relevantes para el diseño de políticas universitarias que promuevan la permanencia y el egreso efectivo de los estudiantes en la educación superior argentina.
RESULTADOS
Los resultados evidencian que el 62% de los estudiantes no logra cumplir con los plazos ideales de su plan de estudio. Entre los factores más mencionados se destacan los laborales (48%), los horarios de cursada (37%), la falta de correlatividades disponibles (29%) y los problemas de salud mental (24%). Un 41% manifestó que la virtualidad parcial ha sido beneficiosa para compatibilizar estudio y trabajo, mientras que un 35% señaló dificultades tecnológicas o de conexión como obstáculo.
En cuanto a los factores institucionales, se identificó que la oferta horaria limitada y la superposición de materias continúan siendo problemas estructurales. Asimismo, los estudiantes valoraron positivamente los programas de tutorías y acompañamiento académico implementados en los últimos años, aunque destacaron la necesidad de una mayor comunicación institucional y orientación personalizada.
DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos en esta investigación confirman que el incumplimiento de los planes de estudio en el ámbito universitario es un fenómeno complejo y multifactorial, determinado por la interacción entre condiciones personales, estructurales e institucionales. Lejos de responder a una sola causa, este proceso se configura como una red de influencias recíprocas que afectan el desempeño académico y la continuidad educativa.
En primer lugar, se observa que los factores personales mantienen un peso significativo en la prolongación de las trayectorias académicas. Las condiciones laborales de los estudiantes constituyen un elemento determinante: la necesidad de trabajar para sostener los estudios o contribuir al ingreso familiar sigue siendo una de las causas más frecuentes del retraso en la cursada. Este dato se alinea con investigaciones recientes del Ministerio de Educación (2023), que señalan que más del 60 % de los estudiantes universitarios argentinos compatibilizan trabajo y estudio, situación que incide en la disponibilidad de tiempo, el rendimiento y la motivación.
Además de los factores personales e institucionales ya mencionados, los organismos nacionales también han identificado tendencias estructurales que afectan la continuidad académica. De acuerdo con la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU 2023), uno de los principales desafíos de las universidades argentinas es garantizar la permanencia estudiantil en trayectorias cada vez más heterogéneas, atravesadas por condiciones laborales exigentes, brechas tecnológicas y dificultades para sostener la regularidad académica. El organismo señala que la desarticulación entre las exigencias curriculares y las realidades socioeconómicas de los estudiantes incrementa el riesgo de retraso o discontinuidad, por lo que resulta indispensable fortalecer los dispositivos de acompañamiento institucional y flexibilizar los planes de estudio (CONEAU, 2023).
Asimismo, los aspectos relacionados con la salud mental y emocional han cobrado un protagonismo inédito en los últimos años. La pandemia dejó secuelas en los hábitos de estudio, en la socialización universitaria y en la capacidad de concentración y planificación. La ansiedad, el estrés académico y la falta de acompañamiento psicológico dentro de las instituciones se mencionan recurrentemente como obstáculos para mantener una trayectoria estable. Las universidades, en este sentido, enfrentan el reto de incorporar programas de bienestar integral y apoyo psicosocial como componentes permanentes de sus políticas académicas.
Por otro lado, los factores institucionales continúan siendo determinantes en el cumplimiento de los plazos académicos. Entre ellos destacan la rigidez de las correlatividades, la limitada oferta de horarios y la escasez de opciones de cursada virtual o híbrida. Aunque la pandemia aceleró la adopción de tecnologías educativas, muchas instituciones aún no logran consolidar modelos flexibles que integren presencialidad y virtualidad (OEI, 2022) de manera sostenible. Esta falta de adaptabilidad estructural genera, en muchos casos, la imposibilidad de que los estudiantes organicen sus trayectorias de acuerdo con sus realidades personales y laborales.
La virtualidad (OEI, 2022), sin embargo, representa una de las dimensiones más ambivalentes del análisis. Por un lado, amplió las oportunidades de acceso, permitiendo a muchos estudiantes retomar o continuar sus estudios; pero, por otro, evidenció las brechas digitales que persisten en la educación superior: diferencias en el acceso a dispositivos, conectividad y habilidades tecnológicas. La desigualdad tecnológica se traduce, en consecuencia, en desigualdad académica.
Otro hallazgo relevante se vincula con la percepción de acompañamiento institucional. Los estudiantes que participan en programas de tutorías, asesorías académicas o espacios de orientación vocacional tienden a mostrar mayor continuidad y mejor planificación de sus estudios. Esto refuerza la idea de que el acompañamiento sostenido, tanto académico como emocional, es un factor protector frente al riesgo de incumplimiento o abandono. Las experiencias internacionales y nacionales (UNESCO, 2024) coinciden en señalar que los programas de mentoría y apoyo personalizado son estrategias efectivas para fortalecer la permanencia estudiantil. La evidencia también muestra que el sentido de pertenencia y el apoyo institucional percibido son elementos decisivos para sostener la permanencia y el compromiso académico de los estudiantes universitarios (Kahu & Nelson, 2018).
Finalmente, los resultados sugieren la necesidad de repensar la estructura del plan de estudios desde un enfoque más flexible y adaptativo. La modularización de contenidos, la ampliación de cursadas asincrónicas y la integración de herramientas digitales pueden favorecer trayectorias más dinámicas y realistas, especialmente en contextos donde el trabajo y las responsabilidades familiares son parte de la cotidianidad del estudiante.
En síntesis, la discusión de los resultados pone en evidencia que el incumplimiento de los planes de estudio no puede abordarse únicamente desde la responsabilidad individual del estudiante, sino como un problema sistémico que involucra la gestión institucional, las políticas de inclusión, la organización curricular y las condiciones socioeconómicas del entorno. Superar esta problemática requiere de un enfoque integral que combine flexibilidad académica, acompañamiento psicológico, apoyo económico y fortalecimiento institucional, promoviendo así una universidad más equitativa, accesible y centrada en las trayectorias reales de sus estudiantes.
CONCLUSIÓN
El análisis desarrollado en esta investigación permite comprender que el incumplimiento de los planes de estudio en la educación superior argentina, y particularmente en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), responde a una interacción compleja entre factores personales, institucionales y estructurales, todos ellos enmarcados en un contexto social y educativo en permanente transformación. Este fenómeno no puede ser interpretado de manera aislada ni atribuido exclusivamente al desempeño individual del estudiante, sino como el resultado de un entramado de condiciones que atraviesan la vida universitaria contemporánea.
En primer lugar, los factores personales como la situación económica, la inserción laboral, las responsabilidades familiares y la salud mental ejercen una influencia decisiva sobre la continuidad académica y la organización del tiempo de estudio. La necesidad de compatibilizar trabajo y formación, junto con la sobrecarga emocional derivada de contextos de inestabilidad social o sanitaria, sigue siendo una de las principales causas del retraso en las trayectorias educativas. Este hallazgo reafirma la importancia de reconocer que las desigualdades socioeconómicas impactan directamente en las posibilidades de sostener la formación universitaria en los plazos establecidos. Diversas investigaciones recientes han demostrado que la salud mental se ha convertido en un factor central para explicar el retraso académico y las interrupciones temporales en la educación superior, especialmente en contextos postpandemia (De la Fuente et al., 2022).
En segundo lugar, los factores institucionales aparecen como determinantes estructurales que pueden facilitar o dificultar el avance académico. Entre ellos destacan la rigidez de los planes de estudio, la escasez de horarios alternativos, la falta de correlatividades disponibles y la limitada oferta de modalidades híbridas. La evidencia reciente sugiere que los modelos curriculares flexibles y las trayectorias personalizadas mejoran los índices de permanencia y reducen el retraso académico en universidades públicas (Mendoza & Ríos, 2023).
No obstante, también se evidencian esfuerzos institucionales por ampliar los mecanismos de acompañamiento académico y psicosocial, mejorar la comunicación con los estudiantes y fortalecer los programas de tutorías, aspectos que los participantes valoraron positivamente. Esto sugiere que las políticas universitarias orientadas a la permanencia resultan efectivas cuando se articulan de forma sostenida, planificada y con seguimiento personalizado.
El contexto postpandemia (Salmi, 2021) marcó un punto de inflexión en la manera de concebir la enseñanza y el aprendizaje en la educación superior. La integración de herramientas tecnológicas, la adopción de entornos virtuales y la flexibilización de la presencialidad han transformado la experiencia universitaria, abriendo nuevas oportunidades, pero también generando desafíos en términos de equidad digital y adaptación institucional. Las universidades enfrentan hoy la necesidad de consolidar modelos pedagógicos mixtos y sostenibles, que reconozcan la diversidad de trayectorias y promuevan el acceso equitativo al conocimiento.
Desde una perspectiva psicopedagógica, los resultados de esta investigación permiten afirmar que el incumplimiento de los planes de estudio no debe interpretarse como un fracaso individual, sino como un indicador de tensiones sistémicas dentro del campo universitario. La desarticulación entre las exigencias curriculares, las condiciones materiales de los estudiantes y las respuestas institucionales evidencia la necesidad de políticas integrales que aborden el problema desde múltiples dimensiones: académica, emocional, económica y tecnológica.
En consecuencia, se recomienda avanzar hacia estrategias institucionales que promuevan trayectorias flexibles, acompañadas y sostenibles, entre las cuales se destacan:
● La flexibilización de correlatividades y la diversificación de los itinerarios curriculares.
● El fortalecimiento de programas de tutorías, mentorías académicas y apoyo psicosocial.
● La creación de espacios de orientación para la planificación del cursado y la gestión del tiempo.
● La implementación de políticas de becas y ayudas económicas que garanticen la igualdad de oportunidades.
● La integración sistemática de la virtualidad (OEI, 2022) y la asincronía como componentes estructurales de la enseñanza universitaria.
Asimismo, se considera prioritario promover una cultura institucional del cuidado y la inclusión, donde la retención estudiantil (Tinto, 2012) no se limite a la permanencia física, sino que contemple la participación, el bienestar emocional y la construcción de sentido en la experiencia formativa. Solo una universidad que reconozca la singularidad de sus estudiantes y brinde condiciones para su desarrollo integral podrá garantizar trayectorias exitosas y equitativas.
Finalmente, este estudio invita a seguir profundizando en la comprensión del incumplimiento académico desde una mirada interdisciplinaria y longitudinal. Futuras investigaciones podrían analizar comparativamente distintas facultades, carreras o universidades del país, así como explorar el impacto de las nuevas tecnologías educativas, la inteligencia artificial y la tutoría virtual en la continuidad de los estudios. Abordar el problema desde una perspectiva integral permitirá fortalecer las políticas públicas y las prácticas institucionales orientadas a una educación superior más humana, inclusiva y sostenida en el tiempo.
REFERENCIAS
Ávalos Ruiz, I. (2020). La brecha digital como factor de exclusión del sistema educativo. Trances: Transmisión del conocimiento educativo y de la salud, 12(6), 872‑890. https://produccioncientifica.ugr.es/documentos/66391e6e3f575266e3bf7c7d Producción Científica UGR
CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria). (2023). Permanencia de estudiantes en la universidad: informe técnico sobre permanencia/egreso. CONEAU.
De la Fuente, J., Sander, P., Kauffman, D., & Zapata, L. (2020). Effects of Self‑Regulation vs. External Regulation on the Factors and Symptoms of Academic Stress in Undergraduate Students. Frontiers in Psychology, 11, 1773. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2020.01773
García‑González, A., & Vizcaíno, I. (2021). Digital inequality and student persistence in higher education. Computers & Education, 175, Article 104312. https://doi.org/10.1016/j.compedu.2021.104312
Kahu, E. R., & Nelson, K. (2018). Student engagement in the educational interface: Understanding the mechanisms of student success. Higher Education Research & Development, 37(1), 58‑71. https://doi.org/10.1080/07294360.2017.1344197
Mendoza, F., & Ríos, C. (2023). Flexible curricular pathways and university student retention: Evidence from Latin America. Higher Education Policy, 36(2), 314‑332. https://doi.org/10.1057/s41307-022-00276-5
Salmi, J. (2021). Impact of COVID‑19 on higher education from an equity perspective. International Higher Education, (105). Boston College Center for International Higher Education. https://ejournals.bc.edu/index.php/ihe/article/view/14367
Tinto, V. (2012). Completing college: Rethinking institutional action. University of Chicago Press
UNESCO‑IESALC. (2021). COVID‑19 y educación superior: de los efectos inmediatos al día después. Análisis de impactos, respuestas políticas y recomendaciones. IESALC, UNESCO. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000389860 unesdoc.unesco.org